jueves, 1 de abril de 2021
Night Sea – Paul Delvaux
lunes, 29 de marzo de 2021
Entrevista Susanna (Pati Blau Llibres)
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| Pati Blau Llibres; Verge del Pilar, 24, 08940, Cornellà de Llobregat - BCN |
José L. Solé: Un día
tan señalado como este pasado 15M la librería Pati Blau Llibres de Cornellà ha
cumplido dos años desde su inauguración. ¿Qué ha significado para vosotros esta
jornada tan especial?
Susanna Álvarez (Pati Blau Llibres): Para
nosotras un día muy especial. Cumplir años siempre sienta bien. Aunque tanto
nuestro primer aniversario como este segundo no ha podido tener una celebración
como la que nos hubiera gustado, hemos intentado vivir la jornada lo más festiva posible. Y sobre todo
agradecer el apoyo que desde el principio hemos recibido por parte de la gente.
Es un día de agradecimientos, sin todas las personas que creen y apoyan a Pati
Blau Llibres, nada sería posible. También sirve para hacer balance, memoria y
pensar en cómo seguir mejorando.
José L. Solé: Vuestra
librería funciona en régimen de cooperativa, ¿Cómo se gestiona exactamente una
cooperativa dentro del mundo editorial?
Susanna Álvarez (Pati Blau Llibres): Bueno,
dentro del mundo editorial, no sé, deberías preguntar a alguna editorial
cooperativa, seguro que es muy interesante conocer su experiencia.
Podemos contarte nuestra experiencia como librería cooperativa. Desde el principio teníamos claro que este sería nuestro modelo. Es más justo, democrático e igualitario. Tenemos un fuerte compromiso con nuestra ciudad y con nuestra comarca. Cornellá es una ciudad muy rica en entidades y asociaciones y nos encanta hacer red con ellas y crear proyectos conjuntos. También pensamos que cualquier proyecto cultural tiene una voluntad de ofrecer algo a su entorno, la cultura transforma y en eso la gestión y la mirada cooperativa tiene mucho que decir, resumiendo, es su esencia. Ser críticos e intentar mejorar la vida de las personas, también las que formamos parte de la cooperativa. La nuestra es una cooperativa de trabajo y de este modo nos hemos podido ofrecer unas condiciones laborales, de organización del trabajo y relación entre las personas que formamos parte del proyecto más justas.
José L. Solé:¿Cómo
pueden competir esta clase de negocios con monstruos empresariales y
globalizados tipo Amazon u otras vastas superficies que venden libros en los
centros comerciales?
Susanna Álvarez (Pati Blau Llibres): (uf!) en
realidad no podemos competir. Sólo podemos creer firmemente en lo que hacemos y
seguir ofreciendo, cada día, nuestra mirada, nuestro trabajo y nuestro
compromiso. Estar cerca de la gente de una manera humana. Creemos que esa es
nuestra diferencia. Ofrecemos proximidad. Y nos encanta conocer a las personas
que se acercan a Pai Blau a buscar cultura. El intercambio que se establece en
ese momento, nos enriquece mucho.
Formar parte de una red de librerías
cooperativas de la provincia de Barcelona y hacer acciones conjuntas para
visibilizar nuestro trabajo diario y fortalecernos, juntas somos más fuertes.
También con otras cooperativas de otros sectores, para demostrar que otra
economía y otra manera de relación entre nosotras es posible. No competir,
cooperar.
Y librerías de nuestra comarca, que, aunque
no todas son cooperativas, sí tenemos el mismo objetivo en nuestros municipios,
y es la idea de poner en valor a las librerías independientes y de proximidad
que no estamos en Barcelona.
Asimismo, estamos en contacto con más
libreras y libreros, cooperativas o no, de nuestra comarca o no (incluso de
fuera de Cataluña) y donde nos apoyamos mutuamente.
En estos tiempos tan complicados que estamos
viviendo… todo esto nos ha demostrado que juntas podemos hacer mucho.
Con las editoriales, sobre todo las
independientes, con las que se crean espacios donde podemos significarnos.
También desde el Gremi de Llibreters, la
Federació de cooperativas, los Ateneos, el ICEC, Ayuntamientos, CEGAL, etc.,
organismos e instituciones que nos apoyan y nos ofrecen paraguas para
fortalecer esta rica diversidad que somos las librerías independientes de
proximidad.
Tampoco dejaré fuera a las distribuidoras, la
mayoría han reformulado su relación con nosotras, las pequeñas librerías, en
estos tiempos difíciles para todas las partes implicadas.
Lo que ha quedado claro, es que todos somos
esenciales en este complejo mundo que es el cultural, y en un sector, el del
libro, cuyo equilibrio siempre es complejo.
Esa “gran empresa” que ha visto aumentados
muy significativamente sus ingresos por los confinamientos y los cambios que
hemos experimentado en cuanto al consumo de ocio y cultura debido a las restricciones, no puede ofrecer a cambio
el intercambio humano, la cercanía, la profesionalidad de una librera o de un
librero; los algoritmos no te conocen, ni te miran a los ojos.
¿Y que ofrecen al territorio? ¡Ni siquiera
pagan sus impuestos aquí!
¿Y a los barrios? Durante el confinamiento de
marzo y abril, pudimos ver lo que sería una ciudad sin comercio de proximidad.
Un desierto.
Está claro que es absurdo demonizar los
cambios que hemos experimentado en cuanto a la adquisición de bienes y
servicios en internet. De hecho, la mayoría de nosotras también utilizamos
webs, encuentros on-line... es el modelo lo que se pone en cuestión.
Las dos propuestas pueden y deben convivir,
de hecho está bien que así sea. Presencial y no presencial. Pero lo que habría
que revisar son las reglas del juego. No se puede arrasar con todo en nombre
del beneficio (derechos laborales, precio del transporte, descuentos
encubiertos, etc.) Al menos, no debería ser así, si queremos un modelo más
justo y humano para todas las personas.
Las librerías cooperativas nos hicimos eco de
la reivindicación de los libreros americanos y de su campaña #Boxedout e
hicimos una acción conjunta para denunciar y poner de manifiesto este modelo
injusto y deshumanizado. ¡Resistencia librera!
José L. Solé: ¿Qué
expectativas tienen las librerías de proximidad en la situación post pandémica
actual con relación al intercambio cultural entre el establecimiento y sus
clientes?
Susanna Álvarez: (Pati Blau Llibres): Bueno,
está claro que nos hemos reinventado, pero como todo el sector cultural, bueno,
como la mayoría de sectores.
La mayoría de las propuestas culturales no se
pueden ofrecer del mismo modo que se ofrecían antes, pero hay gente muy
creativa que está haciendo cosas increíbles.
Creo que la mayoría de las librerías hemos
intentado cuidar el lazo que nos une a nuestra comunidad, a las personas que se
acercan a nuestras librerías (presencial/virtual). Cuidando del espacio físico,
para que sea seguro y lo más cercano posible, un espacio en el que puedas
desconectar un rato mientras escoges tu lectura. Seguir ofreciendo lo que somos
a pesar de todos los condicionantes.
Y siempre pendientes de los cambios en las
restricciones para adaptarnos en cada momento.
No tengo muy claro si he contestado a tu pregunta, jajaja.
José L. Solé: En Nuestras riquezas, la exquisita novela
de Kaouther Adimi publicada aquí en castellano por Libros del Asteroide y en
catalán por Edicions del Periscopi, se nos relata la historia de una librería de
proximidad en un barrio de Argel donde queda patente la importancia de estos
establecimientos para la supervivencia de la literatura. ¿Qué función desempeña
una librería como la vuestra en el tejido social de una población como
Cornellà?
Susanna Álvarez (Pati Blau Llibres): ¡Maravillosa
novela!
Creo que ya os he comentado como sentimos
nuestro proyecto en relación a la ciudad y a nuestra comarca. No creo que
cumplamos una función concreta, creo más bien, que formamos parte de la ciudad,
de su rica y compleja diversidad. Y esa es “Nuestra riqueza”.
domingo, 28 de marzo de 2021
¿Existes?
(Diálogo entre
Winston y O’Brien, su interrogador.)
-¿Existe el Gran Hermano?
-Claro que existe. El Partido existe. El Gran Hermano es la
encarnación del Partido.
-¿Existe igual que existo yo?
-Tú no existes –dijo O’Brien.
1984
George Orwell
martes, 23 de marzo de 2021
K de Kryptonita
Reciclado en el contenedor
verde el vidrio desechable de tus ojos.
A Kylian
Morcillo desde jovencito lo rebautizaron en el barrio como ‘El Superman’,
cuando heredó de un tío calavera toda la colección de cómics editados en España
del mítico superhéroe norteamericano creado por Siegel & Schuster. Le
colgaron el apodo los miembros de su pandilla de primera adolescencia,
refrendado a pulso por su afición a maltratar cruelmente a otros chicos menores
e indefensos.
Él mismo se
encargó de reforzarlo luciendo con orgullo su propio uniforme de batalla
consistente en camiseta azul de mercadillo con el famoso emblema estampado en
el pecho; chándal de pitillo ajustado de aquellos que usaban los antiguos
deportistas de la RDA; y bambas rojas Converse de caña alta. Los domingos
de rogar y bailar también se enfundaba unos calzoncillos ajustados tipo bóxer,
siempre encarnados, con un sofisticado relleno interior que disimulaba la
minucia de su miembro.
Moreno, chaparro
y de complexión fuerte, aunque poco agraciado físicamente, Kylian se afianzó en
los andamios de la burbuja inmobiliaria e invirtió la primera paga obtenida en
apuntarse a un gimnasio. Allí pasó años realzando la musculatura corporal.
Conoció a una chica guapa y sencilla, su Lois Lane particular, tras engatusarla
a base de promesas nunca cumplidas. La moza tuvo las agallas de abandonarlo
tras un episodio de maltrato con el que Kylian pretendía enmascarar, con altas
dosis de violencia, la atrofia de los dos únicos músculos que no le funcionaban
del todo bien: el cerebelo y el pajarito.
El día en que
estrenaba veintidós primaveras, patitos a la mar, salió a rondar la noche para
celebrarlo. Pagando compañía aquí y allá, acabaron invitándolo a un ático de
extrarradio para seguir volando un poco más alto. Tras un interminable
batiburrillo de drogas variadas, alguien alzó una extraña botella verde de
vidrio tallado que refulgió con el primer rayo de sol y propuso mojarse los
labios con unas gotas de aquel extraño brebaje, antiguo elixir de poetas.
Superman tomó la
botella, todavía precintada, la destapó y se vació la mitad de su contenido en
el gaznate, de un solo trago. Esófago en llamas, estómago de hormigonera
atrofiada, cabeza explosiva, ojos desorbitados. Frenético y desatado, agarró de
una volada la mugrienta cortina roja de la cristalera que daba acceso al
exterior, se la anudó al cuello a modo de capa y se enfiló sobre la
balaustrada. Un último vistazo a la botella que rodaba por el suelo: “Absenta”,
rezaba la etiqueta como único mensaje. La palabra no le decía nada, tan sólo el
verde irreal le recordaba vagamente al de la “Kryptonita”, aquel mineral capaz
de anular todos sus poderes.
El primer y
único vuelo de Kylian Morcillo Burgos aterrizó con las siglas K.M.B. en la
esquina inferior derecha de la página de sucesos de un periódico local.
Texto publicado en La Charca Literaria - AQUÍ
sábado, 20 de marzo de 2021
9 corto – C.J. Nieto
“La puerta abierta ¡no pensamos que sería tan fácil! Entras con cara de cliente y preguntas por él. El secretario, que está detrás de la mesa, duda. Lleva un traje a juego con sus ojos lelos. Te pregunta sin dejar de teclear si tienes cita. Le dices que no has podido llamar con anterioridad. Rebufa y te dice que el abogado ha salido. Cálmate, sabes lo que hay, háblale despacio, se amable. Le preguntas si puedes esperar hasta que él regrese. Contesta que no sabe si volverá: no tenía citas. Encima de la mesa hay una grapadora antigua, pesada. Es perfecta, estabas buscando algo para aplastarle la cabeza.”
jueves, 18 de marzo de 2021
Ellis Island – Georges Perec
Buenas noticias para los
seguidores de Georges Perec (París,
1936 – Ivry-Sur-Seine, 1982), uno de los escritores más reconocidos de la
literatura francesa del siglo XX, con la publicación de Ellis Island por parte de Seix Barral. Ensayo inédito hasta la
fecha en España.
Alejado de la grandilocuencia de
alguna de sus obras precedentes –la exquisita La vida instrucciones de uso- aquí nos brinda un texto breve de
apenas un centenar de páginas, que nos remite a ese original realismo
experimental no exento de pinceladas autobiográficas que enmarcan el conjunto
de su obra.
Esta edición incluye un exquisito
prólogo a cargo de Pablo Martín Sánchez, además de un capítulo final con
documentación gráfica que ayuda a visualizar estas mil palabras leídas
comprimidas en un puñado de imágenes de
la época.
LA ISLA DE LAS LÁGRIMAS
Entre 1892 –año de inauguración-
hasta 1924, este minúsculo trozo de tierra flotante situado junto a la
desembocadura del Hudson y muy cerquita de la Estatua de la Libertad, supuso el
punto de arribada, viaje sin retorno, para dieciséis millones de personas
emigradas a América desde todos los rincones de la vieja Europa. No todos ellos
desembarcaron allí, si se disponía del visado que supone una cartera llena, te
recibían con el consabido Welcome to
America y saltabas directamente al sueño de Manhattan. En caso contrario,
quedabas retenido en Ellis Island hasta que la Oficina Federal de Inmigración
diera su visto bueno tras un examen pormenorizado de aptitud que incluía un
test degradante (“¿Cuánto dinero tiene y de dónde procede? – Muéstremelo”, “¿Tiene
amigos o familia aquí?”, “¿Cuál es su oficio?”, “¿Es usted anarquista?”,
etcétera), y una exhaustiva revisión médica. Siempre hubo clases, unos ríen,
otros lloran.
PASAPORTE A LA LIBERTAD
En esta segunda parte, apreciamos
un cambio de tercio estilístico y la narración pasa de la redacción documental
del inicio –casi un reportaje periodístico- a la poesía expresada con verso
libre. Sin despeinarse, muy al contrario, crece el ritmo descriptivo de una
obra liviana aunque densa en contenido. Es aquí donde conocemos la figura de
Robert Bober, que rodó una película documental sobre el texto de Georges Perec,
en la que el autor aportó la voz en off
del narrador.
Ellis Island es una novela introspectiva que nos invita a analizar nuestra propia opinión personal sobre aquello que supone vivir en sociedad. Aquel salto del siglo XIX al XX, quizás no hemos aprendido tanto con el brinco del XX al XXI. Trata temas tan espinosos como el problema de las políticas de inmigración o la memoria de un ser humano, en teoría evolutivo. Recomendada a fanáticos de la historia universal y a lectores gourmets de la narrativa experimental.
domingo, 14 de marzo de 2021
Como un ladrón en pleno día – Slavoj Žižek
“Están surgiendo nuevas zonas de actividad emancipadora,
como las de las ciudades en las que el alcalde o el ayuntamiento imponen
programas progresistas que se oponen a las normas estatales o federales.
Abundan los ejemplos, desde ciudades individuales (Barcelona, Newark, Nueva
York, incluso) hasta una red de ciudades: hace poco, muchas autoridades locales
de Estados Unidos decidieron seguir respetando los compromisos para combatir
las amenazas ecológicas que quedaron cancelados por la administración Trump. Lo
importante aquí es que las autoridades locales demostraron ser más sensibles a
los temas globales que las autoridades estatales superiores. Por ello, no
deberíamos reducir este nuevo fenómeno a una lucha de las comunidades locales
contra las regulaciones estatales: las autoridades administrativas locales se
interesan a la vez por temas que son a la vez locales y globales. Cosa que
presiona al Estado en dos direcciones. Por ejemplo, la alcaldesa de Barcelona
insiste en abrir la ciudad a los refugiados, mientras que se opone a la
excesiva invasión de turistas que sufre la ciudad.”
sábado, 13 de marzo de 2021
El salto de la araña – Graziella Moreno
“A ratos estaba como ausente, y si no salía, pasaba las
tardes en la cama o en el sofá, con los ojos fijos en el televisor o mirando el
móvil. En su mundo. En un mundo al que los demás no podíamos ni acercarnos.
Cuando la veía en el sofá con las piernas encogidas, hecha un ovillo, me
recordaba a las arañas que se quedan en un extremo de su tela, esperando a sus
víctimas, atentas a cualquier movimiento. Como una viuda negra, pensaba yo, alimentándose
del macho hasta que dejaba de serle útil. Y a buscarse otro. Igual ya lo tenía.”
martes, 2 de marzo de 2021
J de Justicia
Divina estás, programada para el fraude.
Justicia es la dama de los ojos vendados que,
lamentablemente, y en reiteradas ocasiones, acaba vendiéndose al mejor postor.
En una mano, la derecha, lleva una balanza con las pesas en perfecto
equilibrio. En la otra, la izquierda, sostiene una espada para rebanarle la
cabeza a quien ose ser más equitativo e imparcial que ella.
Platón insinuaba que todos los gobernantes que
manejaran nuestras principales instituciones deberían ser filósofos. Otros
listillos de la época acabaron tirándole los platos a la cabeza. Aristóteles
apostó por la proporcionalidad de deberes de cada ciudadano con respecto a su
estatus en sociedad, pero el gargajo no acabó de cuajar. Tomás de Aquino se
llenó la boca con los desechos de los Derechos Humanos y que Dios pillara
confesado a todo bicho viviente antes de emitir su veredicto. Todos ellos, y
muchos más, escribieron millones de páginas sobre leyes que nadie leyó jamás en
profundidad, aunque muchos quisieron interpretarlas entre líneas diagonales.
Justicia designa en la figura de los jueces,
mayoritariamente hombres, a los elementos encargados de arbitrar sus designios.
Los uniformiza con unos atuendos llamados togas que vienen a ser una especie de
trajes negros hechos a medida, con un escudo rimbombante al estilo de la
escuela mágica Hogwarts de Harry Potter, rematados con mangas ribeteadas por
puñetas, unas orlas de ganchillo blanco de esas que confeccionaban las abuelas
como tapetes encubridores para la mesa baja del vermú dominical. La casposa
verdad orquestada por la tuna judicial, todo muy kitsch.
Justicia esconde sus ojos tras una venda —filtraciones
de luz mediática permanente a gusto de los que manejan los hilos del Sistema—
por aquello de hacernos creer que todos somos iguales ante la ley, actualmente
también es posible que lleve oculto tras la oreja un pinganillo por donde
puedan chivarle quién, de entre las partes pujantes, deposita más cobre
plateado en los platillos de su balanza. Hecha la ley, hacha del Hampa, que
diría aquel.
Pero a veces existen casos y cosas que escapan al
influjo todopoderoso de las leyes escritas por los hombres, es entonces, y solo
entonces, cuando la vieja dama endiosada, ebria de imparcialidad, debe
arrodillarse, como el más común de los mortales, ante los caprichosos giros del
imprevisible destino universal.
Cuando todos creemos estar en posesión de una única
razón, Justicia se vuelve Divina y nos otorga su irrevocable bendición, a la
mayor gloria de todo lo ecuánime, justo y neutral.
Texto publicado en La Charca Literaria - AQUÍ
lunes, 1 de marzo de 2021
Adieu – John William Waterhouse (1892)
(Fragmento)







