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martes, 10 de febrero de 2026

El niño que miraba el mar - Luis Eduardo Aute

 


Cada vez que veo esa fotografía
que huye del cliché del álbum familiar
miro a ese niño que hace de vigía
oteando el más allá del fin del mar.
 
Aún resuena en su cabeza el bombardeo
de una guerra de dragones sin cuartel
su mirada queda oculta, pero veo
lo que ven sus ojos porque yo soy él.
 
Y daría lo vivido
por sentarme a su costado
para verme en su futuro
desde todo mi pasado
y mirándole a los ojos
preguntarle ensimismado
si descubre a su verdugo
en mis ojos reflejado
mientras él me ve mirar
a ese niño que miraba el mar.
 
Ese niño ajeno al paso de las horas
y que está poniendo en marcha su reloj
no es consciente de que incuba el mal de aurora
ese mal del animal que ya soy yo.
 
Frente a él oscuras horas de naufragios
acumulan tumbas junto al malecón
y sospecha que ese mar es un presagio
de que al otro lado espera otro dragón.

Audio/Cortometraje: AQUÍ

martes, 6 de enero de 2026

Rêvé pour l’hiver

 


A... Ella
 
En invierno nos iremos, sobre cojines azules,
en un vagoncito rosa.
Tan a gusto, cuando un nido de besos locos se duerme
en cada blando rincón.
 
Cerrarás los ojos para no mirar por los cristales
la noche y sus negras muecas,
los monstruos amenazantes, lobos negros, negros diablos
como muchedumbre atroz.
 
Después sentirás en la mejilla un arañazo…
Y un beso te correrá, como una araña alocada,
alocado por el cuello.
 
Y me dirás: «¡Busca, busca!», inclinando la cabeza.
−Pero ¡cuánto tardaremos en encontrar ese bicho
que viaja y viaja sin meta…!

Poema:  Sueño para el invierno - Arthur Rimbaud

Foto: "Snow in New York“ - Erich Hartmann (1967)

jueves, 8 de mayo de 2025

Los Deseos en Amherst - Angélica Liddell


Te hablo como a los muertos
sentada en el borde de la cama
en el borde de la cama
mirando la punta de mis zapatos
quisiera estar más cerca de ti
te lo digo
mis zapatos llenos de chinches y de amor
espero a la primavera
los libros se hinchan bajo las bragas húmedas
y exprimo la gasolina de mi cráneo

Los Deseos en Amherst - AngélicaLiddell
Ediciones Trashumantes, 2008

jueves, 20 de marzo de 2025

Inminencia - Alejandra Pizarnik

 

INMINENCIA

Y el muelle gris y las casas rojas. Y no es aún la soledad Y los ojos ven un cuadrado negro con un círculo de música lila en su centro Y el jardín de las delicias sólo existe fuera de los jardines Y la soledad es no poder decirla Y el muelle gris y las casas rojas.

martes, 4 de febrero de 2025

Un día bueno - Karmelo C. Iribarren

 


No somos más
que el tiempo que nos queda
caminando hacia el olvido
que seremos.
 
Es duro, pero es así.
 
El resto, literatura.
 
Lo mejor
es no pensarlo mucho:
seguir andando,
tomar cafés, enamorarse,
ver la lluvia…

miércoles, 27 de marzo de 2024

MicroDosis – Enrique Bunbury

 

El acertijo

No somos seres legales,
somos uno con el mundo
y uno con nosotros mismos.
Somos colectivo e individualidad,
incapaces de reconciliar este acertijo.

El dragón

Porque la belleza y la verdad,
a veces aparentan un candor molesto
que esquivamos escudriñando
alternativas merecedoras
de nuestro insólito intelecto,
demasiado acostumbrado
a los sudokus de lo superfluo.

Marea roja

Como yonquis de lo imposible,
de lo inalcanzable.
Todo nuestro sistema de valores,
todo nuestro código de conducta,
por un indicio, un pequeño roce
de la yema de los dedos,
del subsuelo de la cima del Olimpo
de la grandeza y la gloria del Arte.

Publicado por Editorial Cántico (Colección Culpables). 3ª edición: mayo de 2023. Prólogo de Vicente Gallego (“Que tengas suertecita, que encuentres el camino”). 180 páginas.

miércoles, 14 de febrero de 2024

El miedo - Alejandra Pizarnik

 


En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labio muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

lunes, 22 de enero de 2024

Winterno

 


La nieve cruje como pan caliente
y la luz es limpia como la mirada de algunos seres humanos,
y yo pienso en el pan y en las miradas
mientras camino sobre la nieve.
 
Hoy es domingo y me parece
que la mañana no está únicamente sobre la tierra
sino que ha entrado suavemente en mi vida.
 
Yo veo el río como acero oscuro
bajar entre la nieve.
Veo el espino: llamear el rojo,
agrio fruto de enero.
Y el robledal, sobre tierra quemada,
resistir en silencio.
 
Hoy, domingo, la tierra es semejante
a la belleza y la necesidad
de lo que yo más amo.

Poema: Invierno – Antonio Gamoneda
Pintura: Winter landscape - Fanny Churberg (1880)

sábado, 18 de noviembre de 2023

Fuegos – Eduardo Galeano


Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores.

Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

 «El libro de los abrazos» - Eduardo Galeano
Siglo XXI de España Editores – 2011
Foto: Internet

sábado, 14 de octubre de 2023

Louise Glück (1943-2023)

 


Antes de la tormenta

Habrá lluvia mañana, pero esta noche el cielo está despejado,
brillan las estrellas.
Aun así, se acerca la lluvia,
quizás suficiente para ahogar las semillas.

Hay un viento que empuja a las nubes desde el mar;
antes de verlas, sientes el viento.
Mejor miras los campos ahora,
observa cómo se ven antes de que se inunden.
 
Luna llena. Ayer, una oveja escapó al bosque,
y no cualquier oveja: el carnero, el futuro entero.
Si lo vemos de nuevo, veremos sus huesos.
 
La hierba se estremece un poco; tal vez el viento pasa a través de ella.
Y las nuevas hojas de los olivos tiemblan del mismo modo.
Ratones en los campos. Donde cace el zorro,
habrá sangre mañana en la hierba.
Pero la tormenta, la tormenta la lavará.
 
En una ventana, hay un chico sentado.
Lo mandaron a dormir, en su opinión, demasiado temprano. Así que se sienta junto a la ventana;
ahora todo está resuelto.
Donde estés es donde dormirás, donde despertarás la mañana siguiente.

Del poemario Una vida de pueblo (2020, traducido por Adelber Salas)

martes, 10 de octubre de 2023

Σελήνη

 


En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

En las noches claras, poema de Gloria Fuertes incluido en “Historia de Gloria: (Amor, humor y Desamor)”, 1980.

Fascinado con Selene me doy un garbeo de sondeo googlético para acabar montándome este combo pictórico/poético. El artista francés pintó su cuadro en 1880 y la poeta madrileña parió su breve tonada en 1980. Un siglo: 36.500 lunas después.

Título: Selene
Año: 1880

miércoles, 15 de febrero de 2023

Las tres palabras más extrañas –Wisława Szymborska


Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna
     no-existencia.

Nota reminder: Poema encontrado en mi actual lectura, la notable “Casas vacías” de Brenda Navarro, donde la autora mexicana ilustra cada capítulo con un poema de la poeta y ensayista polaca Wisława Szymborska (Kórnik, 1923 – Cracovia, 2012).

sábado, 17 de diciembre de 2022

Covava l’ou de la mort blanca - Maria Mercè Marçal

 


Covava l'ou de la mort blanca
Sota l'aixella, arran de pit
I cegament alletava
L'ombra de l'ala de la nit.
No ploris per mi mare a punta d'alba.
No ploris per mi mare, plora amb mi.
Esclatava la rosa monstruosa
Botó de glaç
On lleva el crit.
Mare, no ploris per mi, mare.
No ploris per mi mare, plora amb mi.
Que el teu plor treni amb el meu la xarxa
Sota els meus peus vacil·lants
En el trapezi
On em contorsiono
Agafada a la mà de l'esglai
De l'ombra.
Com la veu del castrat
Que s'eleva fins a l'excés de la
Mancança.
Des de la pèrdua que sagna
En el cant cristal·lí com una deu.
La deu primera, mare.

 

Bonus Track (Youtube) – Silvia Pérez Cruz


lunes, 1 de marzo de 2021

Adieu – John William Waterhouse (1892)

 


Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.


Poema 7 – Veinte poemas de amor y una canción desesperada – Pablo Neruda
(Fragmento)

miércoles, 17 de febrero de 2021

Joan Margarit (1938-2021)


Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.

 

Fragmento de ‘No tires las cartas de amor’ – Joan Margarit


jueves, 17 de diciembre de 2020

Ley de vida – Luis Eduardo Aute

 


Es curioso
ver como los acontecimientos
se precipitan
entre sí,
desde sí,
contra sí,
sobre un precipicio donde no acontece
nada más que la caída
ingrávida
hacia sí.

martes, 25 de febrero de 2020

Ofelia Ofuscada



Ofelia ofuscada tratando de pintar de verde un día gris.  Alguien le dijo que el fogonazo de luz resultante podría cegarla hasta impedirle apreciar la visión nítida y natural de las cosas pero ella, obnubilada, descargó la brocha contra una triste nube pasajera. Ofelia ofendida.

Ofelia ofendida robándole horas perdidas al reloj del tiempo. Nadie le avisó de que la aguja del minutero, desalmada acupuntura sobre la piel desprevenida, le tatuaría un minúsculo e invisible estigma en algún recoveco del corazón. Le dio refugio y lo acunó. Ofelia obcecada.

Ofelia obcecada buscando una puerta de emergencia en el teatro de la existencia. Todos insistieron en bloquearle la salida, marionetas enredadas en su propio cordaje vital. Terciopelo enquistado en las cunetas de la complacencia, suave y uniforme. Ofelia adormecida.


Imagen: Ophelia – John William Waterhouse (1894)

martes, 4 de febrero de 2020

De barro y betún



Está lo que te ayuda a creer 
en algo más aparte de la muerte: 
alguien que se acerca en un coche 
por una calle demasiado estrecha 
y se corre a un lado para dejarte pasar, 
o el viejo boxeador Beau Jack 
limpiando zapatos 
después de pulirse todo el fajo de billetes 
en fiestas, 
en mujeres, 
en parásitos, 
tarareando, 
respirando sobre el cuero 
dándole al trapo, 
levantando los ojos y diciendo: 
"¡Que coño!. Lo disfruté una temporada 
que me quiten lo bailado"


Fragmento: “Poema para el limpiabotas” – Charles Bukowski
Foto: Vivian Maier

jueves, 9 de enero de 2020

Contra Jaime Gil de Biedma



De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco…
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!
Jaime Gil de Biedma