Cuando llovía, las gotas caían formando dibujos insospechados, deslizándose en pequeños canales, en riachuelos inclinados que Marya no había previsto. Marya pensaba que el cristal resquebrajado era como la parte interior del hielo que cubría el canal. Visto desde abajo. Como si estuviera atrapada dentro, tendida allí… y lo viera desde el interior. La superficie estaba agrietada, pero no rota del todo, como otros cristales del solar. (La primera vez que exploró el descampado y hurgó entre la chatarra, asustada entre las manchas de sangre, Marya se preguntó cuánta gente habría muerto en esos coches).»
Publicada por Círculo de Lectores/Ediciones Versal. Edición: 1988. Título original: Marya: A Life (1986). Traducción de Carmen Franci Ventosa. 352 páginas.









