lunes, 2 de marzo de 2026

Marya – Joyce Carol Oates

 


     «Marya contemplaba −debió aprendérselo de memoria− el parabrisas del viejo coche. Estaba roto, como si se tratara de varias telas de araña superpuestas, dos, tres veces, que formaban una red densa e intrincada tan fascinante como las imágenes que aparecían en los libros y que se llamaban laberintos. Laberintos: ¿puede usted llegar al centro sin levantar el lápiz y sin cruzar una sola línea? A veces Marya conseguía hacerlo a la primera, pero no siempre. Si se enfadaba, hacía trampas: pero en ese caso no valía.
     Cuando llovía, las gotas caían formando dibujos insospechados, deslizándose en pequeños canales, en riachuelos inclinados que Marya no había previsto. Marya pensaba que el cristal resquebrajado era como la parte interior del hielo que cubría el canal. Visto desde abajo. Como si estuviera atrapada dentro, tendida allí… y lo viera desde el interior. La superficie estaba agrietada, pero no rota del todo, como otros cristales del solar. (La primera vez que exploró el descampado y hurgó entre la chatarra, asustada entre las manchas de sangre, Marya se preguntó cuánta gente habría muerto en esos coches).»

Publicada por Círculo de Lectores/Ediciones Versal. Edición: 1988. Título original: Marya: A Life (1986). Traducción de Carmen Franci Ventosa. 352 páginas.