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Foto: Emilio Morenatti para The Associated Press
Publicado por Serie Gong
Editorial/Atlantis Ediciones. Primera edición: diciembre 2022. 164 páginas.
Antes de los libros fueron los tebeos. Sin todas aquellas historietas
gráficas de Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe, Rompetechos, El botones
Sacarino, Pepe Gotera y Otilio… uno no sería lo que es, eso es así, poco más
puedo añadir. El sentido del humor como bandera vital, siempre.
DEP, Maestro, y gracias por todos aquellos buenos e inolvidables momentos.
“Amb el pas del temps encara
m’havia tornat més estranger. La soledat superficial dels primers temps s’havia
transformat en soledat interior. El disseny de la meva vida s’havia capgirat,
era com l’escorpí que quan es troba en perill es clava el fibló a si mateix.”
“Milions d’homes, emigrants i
refugiats, viuen en aquest desconcert, incapaços d’orientar-se perquè han
perdut la brúixola del jo, persones que no solament han perdut la terra promesa
sinó també la terra de l’èxode.”
“L’experiència de cada poble es conserva en la seva llengua. És la lava que brolla del volcà de la seva ànima. Per això, aprendre en profunditat una altra llengua és com fer un gran viatge cap a un altre concepte i una altra perspectiva del món i de la vida.”
Publicat per Galàxia Gutenberg. Primera edició: març de 2023. Traducció del grec modern de Montserrat Camps. 128 pàgines.
Publicat per Edicions 62 (Col·lecció El Cangur, Vol. 39). Quinzena edició: gener de 1976. Trajecte final aparegué dins «Clàssics Catalans del Segle XX», al vol. 3 de Contes i Narracions de les Obres Completes de Manuel de Pedrolo, publicat al 1975. 160 pàgines.
Sumari: “El cens total”, “Un món distant i veí”, “Servei oficial”, “Cadàvers”, “Urn, de Djlni”, “La noia que venia del futur” i “El regressiu”.
“Está sentado a la barra mugrienta,
entre tíos gordos con chalecos de cuero, mesas de billar desgastadas y hechas
polvo, zorras apestosas, mucho más duras y borrachas de lo que él nunca llegará
a estar, una moqueta con una costra de vómitos, meadas, escupitajos y sangre,
piltrafas humanas con lesiones cerebrales que llevan la cabeza colgando debajo
de los hombros más tiempo del que él lleva vivo, holgazanes y pegajosos de poca
monta que quieren hacerse los simpáticos y el resto del elenco de actores
secundarios, con las cabezas huecas y los fondillos del pantalón cargados. Está
sentado frente a sus copas y botellas. Sentado mientras los últimos residuos
del día y todo lo que los ha precedido se deslizan hacia el vacío del desvanecimiento.
Sentado a la barra mugrienta, es testigo silencioso del cambio de guardia que
se produce en él: el funcionamiento independiente de sus órganos motrices
sustituye a su voluntad.”
Publicado por H&O Editores. Primera edición: noviembre de 2022. Título Original: Leaving Las Vegas (1990). Traducción de Adan Kovacsics. Adaptación al cine: Leaving Las Vegas – Mike Figgis (1995). 272 páginas.
Leyendo el tramo final de Leaving
Las Vegas, la excelente novela de John O’Brien en la que se inspiró la película
dirigida por Mike Figgis en 1995, me ha venido a la memoria la soberbia
interpretación de Elisabeth Shue, aquella, por entonces, semidesconocida actriz
que dio vida al personaje de Sera (su partenaire fue un también inspiradísimo
Nicolas Cage, un actor irregular que aquí se marcó el mejor papel que le
recuerdo en pantalla). Pues bien, recuerdo perfectamente aquel año de grandes
películas y la batalla por el Óscar a la mejor interpretación femenina, y es
que por aquel entonces un servidor aún lucía galones de cinéfilo de los que
iban a perderse/encontrarse a las salas oscuras con una frecuencia de 2/3 veces
por semana.
Aquel año de 1995 las finalistas
al Óscar, además de Elisabeth Shue que era mi favorita después de haber visto/analizado
las cinco interpretaciones nominadas, eran nada más ni nada menos que Susan
Sarandon (Pena de muerte), Sharon Stone (Casino), Meryl Streep (Los puentes de
Madison) y Emma Thompson (Sentido y sensibilidad); supongo que pocas veces
hemos visto un quinteto de tanta calidad y que cualquiera de ellas pudo
merecerlo pero el recuerdo sobre mi favorita es este que aquí expongo -aquella rabia que me dio no verla ganar-, y que
ahora me ha traído al pensamiento la lectura de la novela de O’Brien y la
recreación original del personaje de Sera; para desmemoriados digamos que la
estatuilla fue a parar a manos de Susan Sarandon… y el de interpretación
masculina para Nicolas Cage.
Nota: La novela de John O’Brien, etiqueta negra de culto, acabó siendo su testamento literario ya que se voló la cabeza con tan solo 33 años, meses antes de estrenarse la película, al enterarse de que su obra iba ser adaptada al cine y de que él no iba a ser el guionista, tarea que acabó ejecutando el propio director: Mike Figgis.