domingo, 3 de abril de 2016

El viaje de la vida

“Da un poco de vergüenza, porque son unos cuadros muy sensibleros, malos y estúpidos. Representan las cuatro edades del hombre: infancia, juventud, madurez y vejez. En cada uno hay un personaje en una barca que navega por un río y al que guía un ángel. En el primero hay un bebé en la barca que sale de una cueva oscura. La matriz. Es por la mañana, temprano, y la corriente fluye serena a través de un valle idílico lleno de flores. El ángel está en la barca, de pie, detrás del bebé, y ambos tienen los brazos extendidos para abrazar al mundo ante ellos. En el cuadro Juventud es mediodía y la barca ha avanzado más por el hermoso valle. El bebé se ha convertido en un joven y está de pie, con los brazos extendidos hacia el futuro. El ángel se cierne sobre la orilla, señalando el camino como un guardia de tráfico. Las nubes se han transformado en un fantástico castillo en el aire, rodeado de cielo azul. En Madurez las aguas del río son tumultuosas y el paisaje es rocoso y yermo. Ha oscurecido y el cielo está lleno de nubes de tormenta. El joven es ya un hombre y sigue de pie en la barca, pero ahora junta las manos para rezar mientras la barca se dirige a los rápidos. El ángel está muy lejos, mirándolo a través de un hueco abierto en las nubes, observando la barca que se precipita adelante. Escalofriante. En el último cuadro la barca entra desde el lado contrario de la tela. Es difícil saber la hora, porque el cielo está lleno de nubes oscuras excepto muy a lo lejos, donde descienden haces de luz. Es un momento crepuscular fuera del tiempo. El río está a punto de desembocar serenamente en un enorme y oscuro mar. Un anciano está sentado en la barca y un ángel flota por encima de él, señalando el mar y el cielo oscuros. A lo lejos, otro ángel  mira desde las nubes. Las manos del anciano siguen entrelazadas, pero es difícil saber si reza o si ruega al ángel que lo salve antes de penetrar en la enorme y espeluznante oscuridad.”

El viaje de la vida (Juventud) – Thomas Cole (1842)

Algún día este dolor te será útil
Peter Cameron

lunes, 28 de marzo de 2016

Le mal de mer

“Debido a ello su cara está como lavada, sosegada, dilatada, es algo de lo que su madre está convencida, de que en el rostro de la gente, y en especial de los niños, se percibe quién ha visto el mar y quién no lo ha visto: aquellos que han tenido que albergar la extensión del mar en sus ojos (que choca contra el fondo del cráneo y en cierto modo los deja vacíos) y aquellos a quienes sólo les ha sido dado soñar con él, a partir de imágenes o de palabras, los que, confundiendo el mar con el infinito, han tratado de añadir cada vez un poco más a la imagen, diciéndose que todavía más allá, más lejos, sin fin, el mar continúa, cuando no se trata en absoluto de eso, pues el mar, comparado con las galaxias, resulta minúsculo. Pasa la mano por la cara de la pequeña, redonda, imprecisa, que el impacto del mar ha vuelto más imprecisa todavía: una dispersión de las mejillas, de la mirada, una fluctuación impresa bajo la piel; una infancia suelta, distendida, marítima. Habría que detenerse ahí, en ese momento preciso, que durase tanto como requiere tamaña amplitud. Siente rodar bajos sus dedos los granos de arena que raspan a escala microscópica la superficie de ese rostro; hasta que la pequeña se sacude, guiña los ojos, acaso para recuperar ese primer momento del mar, o para librarse de arena y sin duda, con impaciencia, de la mano.”


Respirando bajo el agua
Marie Darrieussecq

jueves, 24 de marzo de 2016

Johan Cruyff (1947-2016)


Nos han robado el partido, Johan, pero tampoco esta vez nos quejaremos a esa puta muerte que es el árbitro de la vida. Otros nos hicieron grandes pero tú hiciste al Barça mès que un club… y además te sobró tiempo para inventar el fútbol moderno, cabroncete. Como cruyffista de toda la vida muy afectado, claro, y con la gallina de piel también; pero a la vez tranquilo porque tengo la seguridad de que el espíritu indomable del holandés volador no morirá jamás; sirvan pues estas breves palabras como pequeño homenaje a tu gran figura…


Descansa en pau, Mestre! 
Mai t’oblidarem, sempre t’estimarem!!! 

Fantomas paga la Fanta… y a su frikimal espanta


“De cómo el narrador de nuestra fascinante historia salió de su hotel en Bruselas, de las cosas que vio por la calle, y de lo que le pasó en la estación de ferrocarril.
La reunión de Bruselas del Tribunal Russell II había terminado a mediodía, y el narrador de nuestra fascinante historia tenía que regresar a su casa de París, donde lo esperaba un trabajo bárbaro, razón por la cual no tenía demasiadas ganas de volver; esto explicaba su tendencia a demorarse en los cafés, mirar a las chicas que paseaban por las plazas, y revolotear por todas partes como una mosca en vez de encaminarse a la estación.
Ya tendría tiempo en el tren para reflexionar sobre lo sucedido en esa dura semana de trabajo; por el momento sólo le había interesado cerrar los ojos del pensamiento y dedicarse a no hacer nada, cosa que según él merecía de sobra. Le encantaba la vagancia por una gran ciudad, deteniéndose en las vitrinas, tomándose un café o una cerveza cada tanto en lugares donde la gente hablaba de otras cosas y vivía de otra manera, y sobre todo mirando a las chicas belgas que como todas las demás chicas de este mundo eran especialmente mirables y admirables.”

Fantomas contra los vampiros multinacionales
Julio Cortázar



Rascas la corteza intelectual de Julio y te encuentras una rareza como esta especie de libro-cómic ensayístico que se lee de una gozosa sentada. Investigo un poco al respecto y encuentro esta estupenda reseña surcando el ciberespacio literario de internet (donde creo que se puede leer o descargar de conciencia en alguna bitácora); yo he leído la edición en papel de Destino (bastante malilla aunque con cierto encanto pulp todo hay que decirlo). Las ilustraciones que acompañan al texto de Cortázar son de Xavier Teixidó.-

martes, 22 de marzo de 2016

Pioleitmotiv

     “El aire tenía una densidad que acariciaba la piel, y el mar, refulgente, apenas producía un murmullo adormecedor. Allí se podía sentir cómo el mundo, en días y momentos mágicos, nos ofrece la engañosa impresión de ser un lugar afable, hecho a la medida de los sueños y los más extraños anhelos humanos. La memoria, imbuida por aquella atmósfera reposada, conseguía extraviarse y que se olvidaran los rencores y las penas.
     Sentado en la arena, con la espalda apoyada en el tronco de una casuarina, encendí un cigarro y cerré los ojos. Faltaba una hora para que cayera el sol, pero, cómo ya iba siendo habitual en mi vida, yo no tenía prisas ni expectativas. Más bien casi no tenía nada: y casi sin el casi. Lo único que me interesaba en ese momento era disfrutar del regalo de la llegada del crepúsculo, el instante fabuloso en que el sol se acerca al mar plateado del golfo y le dibuja una estela de fuego sobre la superficie. En el mes de marzo, con la playa prácticamente desierta, la promesa de aquella visión me provocaba cierto sosiego, un estado de cercanía al equilibrio que me reconfortaba y todavía me permitía pensar en la existencia palpable de una pequeña felicidad, hecha a la medida de mis también disminuidas ambiciones.”


El hombre que amaba a los perros
Leonardo Padura

martes, 15 de marzo de 2016

Felisín o la historia de un idiota contada por él mismo


A Félix de Azúa (Barcelona, 1944) le han dado uno de esos sillones en la RAE, el H de… si de eso, vivienda en Madrid incluida, a cambio se ha soltado un discursillo venenoso donde suelta perlas como estas:

“Me parece que el hecho de callarse es lo que ha conducido a lugares como Catalunya y el País Vasco a callejones sin salida. Es muy difícil vivir en ellos si tienes una cierta ética, una cierta dignidad, porque estás rodeado o bien por canallas o bien por gente que simula no ver a los canallas.”

“Hubiera podido resistir tranquilamente en Barcelona, porque en cierto modo me crece ver que mis enemigos son tan extraordinariamente mediocres, ignorantes, como son las autoridades catalanas.”

“La educación en Catalunya está es manos de talibanes y consiste en Enseñar el odio a España” – (¿No será al revés, Felisín?, ¡ésta para enmarcar!).

Defiende también los ejércitos de soldaditos y tal: “Esos ejércitos que ahora no le gustan nada a Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, seguramente porque no tiene nada que defender la pobre mujer.”, y dispara con bala contra Pablo Iglesias de Podemos: “Es un tipo que en mi época no hubiera superado los exámenes de profesor de Universidad por ignorancia.”


Vargas Llosa le dio la bienvenida a la Academia Ejpañola, el dios de la incultura los cría y ellos se A-juntan. Bah! ¡Que lo aten bien fuerte al sillón H, no vaya a ser que le dé por escaparse… y volver a casa!

domingo, 13 de marzo de 2016

Un manojito de estrellas


El Cruïlla BCN es un Festival Musical que se celebra en el mes de julio en Barcelona (8, 9 y 10 de julio 2016 para esta edición), tiene de particular su eclecticismo artístico y que por él han pasado grandiosas músicas y músicos a través de sus ¿8 ya? ediciones precedentes; comparte la magnífica localización del Fòrum (a pie de playa por si apetece nadarla de madrugada…) con el Primavera Sound, que es un Festival más gordo en muchos sentidos aunque no sé yo que pasaría si nos pusiéramos a comparar ambos carteles en cuanto a precio-calidad, el bono para los 3 días sale muy bien aunque nosotros sólo iremos el viernes: 60 euricos muy pero que muy bien invertidos, además la cerveza que patrocina es Estrella, ¡la mía también!…
Bueno, la cosa es que en el primero de los días, viernes 8 (plego a las 20.30 ya me voy directo pallà gente…) coinciden algunos de mis elementos favoritos en el mundo de la música de siempre, todos ellos la misma puta noche maemía!, algunos de ellos como Bunbury, Puntí o Rice han tenido multitud de post’s dedicados a su genialidad en este blog; lógicamente no podíamos faltar a una cita que parece haber sido diseñada por mí mismo, a otros grupos no los conozco todavía pero seguro que será un placer hacerlo. Hasta lueguitoooooo, pues!!!


Viernes, 8 de julio de 2016: Crystal Fighters, Damien Rice, Rudimental, Vetusta Morla, Bunbury, Cat Power, Digitalism, Bomba Estéreo, Chambao, Esperanza Spalding, Adrià Puntí, Ramon Mirabet, Zoo.-

Para + Info: AQUÍ

sábado, 27 de febrero de 2016

Maneras de vivir (amar)

CHANTAL AUDOUIN

“Un hombre es un hombre. No hay hombres casados, ni hombres prohibidos. Nada de eso existe (es lo que le expliqué al doctor Lorrain cuando me internaron). Cuando se conoce a alguien, tanto da su estado civil. Y su condición sentimental. Los sentimientos son cambiantes y mortales. Como todas las cosas de este mundo. Los animales mueren. Las plantas. De uno a otro año, los ríos no son los mismos. Nada dura. La gente quiere creer lo contrario. Se pasan la vida recomponiendo los pedazos y a eso lo llaman matrimonio, felicidad o yo qué sé. A mí me traen sin cuidado esas tonterías. Pruebo suerte con quien me da la gana. No me da miedo salir trasquilada. De todas formas, no tengo nada que perder. No seré guapa toda la vida. El espejo ya se muestra cada vez menos amistoso.”


Felices los felices
Yasmina Reza

domingo, 21 de febrero de 2016

Umberto Eco (1932-2016)


“El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee”

sábado, 20 de febrero de 2016

Inspiración natural

“Déjeme que le cuente una historia, le digo. Una vez estuve internado en un hospital en Varsovia. Inmóvil, sin poder valerme de mi cuerpo, acompañado por otra melancólica serie de inválidos. Tedio, monotonía, introspección. Una larga sala blanca, una hilera de camas, era como estar en la cárcel. Había una sola ventana, al fondo. Uno de los enfermos, un tipo huesudo, afiebrado, consumido por el cáncer, un hijo de franceses llamado Guy, había tenido la suerte de caer cerca de ese agujero. Desde allí, incorporándose apenas, podía mirar hacia afuera, ver la calle. ¡Qué espectáculo! Una plaza, agua, palomas, gente que pasa. Otro mundo. Se aferraba con desesperación a ese lugar y nos contaba lo que veía. Era un privilegio. Lo detestábamos. Esperábamos, voy a ser franco, que se muriera para poder sustituirlo. Hacíamos cálculos. Por fin, murió. Después de complicadas maniobras y sobornos conseguí que me trasladaran a esa cama al final de la sala y pude ocupar su sitio. Bien, le digo a Renzi. Bien. Desde la ventana sólo se alcanzaba a ver un muro gris y un fragmento de cielo sucio. Yo también, por supuesto, empecé a contarles a los demás sobre la plaza y sobre las palomas y sobre el movimiento de la calle. ¿Por qué se ríe? Tiene gracia, me dice Renzi. Parece una versión polaca de la caverna de Platón. Cómo no, le digo, sirve para probar que en cualquier lado se pueden encontrar aventuras. ¿No le parece una hermosa lección práctica? Una fábula con moraleja, me dice él. Exacto, le digo.”


Respiración artificial
Ricardo Piglia