sábado, 13 de febrero de 2016

Palabras perpetuas

El escritor es una persona que encadena citas quitando las comillas.

Roland Barthes


Lógicamente, hoy no podía entrecomillar esta brillante frase que, por cierto, descubro de la mano de Pierre Lemaitre, que a su vez la toma prestada de Barthes, para encabezar “Irène”, estupenda novela negra dicho sea de paso también…

viernes, 12 de febrero de 2016

80/90


“Los años ochenta y los noventa, cada cual con su mito y su sustancia, su serie de TV y su monomanía: las drogas de los ochenta te tumbaban sobre un colchón despellejado, el jaco era mejor que follar, mejor que beber, mejor que bailar, e impedía que hicieras cualquiera de las tres cosas; las drogas de los noventa son vitaminas, no te duermen, te dopan, eres un caballo de carreras, eres mil veces más fuerte, no necesitas cucharas ni papel de aluminio, las píldoras caben en la yema de un dedo; las drogas de los ochenta eran tan vulgares, el aparejo de la goma, la aguja y la sangre, los yonquis sólo eran yonquis y por tanto una especie subhumana; los yonquis finiseculares son empresarios, directores de banco, estrellas de la TV, adoradores del sol, hetairas, danzarines, jugadores de fútbol, contratenores, chicas muy guapas que sólo quieren bailar y tomar drogas, suena la peor música del mundo, pero suena al compás de las embestidas del porno, ya nadie folla suave como en las melopeas de Pink Floyd, no se trata de darse besos sino de darse asco, el asco también es sexi, no es la unión del derviche y la ninfa, no hay incienso ni luces estroboscópicas ni rock sinfónico, se folla por competición, hay sexo de cinco minutos, y de tres horas con pausas para nuevas consumiciones, hay un instante, hay urgencia, hay que hacerlo todo esta noche, un juego de rol donde siempre gana el más cabrón.”

Los libros repentinos
Pablo Gutiérrez

domingo, 24 de enero de 2016

El prefacio como reseña literaria


     Pregunta: ¿La gran novela de los bajos fondos de Los Ángeles?
     Respuesta: No hay bestia tan feroz de Edward Bunker.
     La opinión podría incluso discutirse. Pero es indudable que se trata, por la precisión y el rigor de los detalles, del libro más bello jamás escrito sobre el tema del atraco a mano armada, una actividad criminal que la ficción siempre ha retratado exagerando y tergiversando la realidad. Aquí, en cambio, tenemos un análisis agudo y veraz de la psicopatología criminal.
     Max Dembo sale de prisión en libertad condicional. Trata, sin gran convicción, de volverse honesto. Pero el instinto criminal reivindica sus derechos. A través de una serie de gestas autodestructivas. Max refuerza su decisión de ser un atracador a mano armada. Se sumerge de nuevo en los bajos fondos de Los Ángeles, donde se mezcla con una fauna de vagabundos de ínfimo rango. Las explosiones de violencia se suceden, una tras otra, escapando completamente a su control. Pero Edward Bunker nos ofrece también, página tras página, una visión penetrante y asombrosa de las reflexiones íntimas de Max Dembo: sutileza en el análisis de la sociedad, despiadados retratos del comportamiento de su personaje, sin concesiones ni justificaciones, juicios implacables sobre la ley y sobre la justicia, y su burla final. Edward Bunker (ex ladrón, encarcelado en San Quintín) reparte observaciones tan agudas como dramáticas.
     L.L. Red vive en un cuchitril con las paredes empapeladas de fotografías pornográficas.
     Max Dembo elude al responsable de su libertad condicional… un inicio asombroso que pone en marcha una infernal sucesión de acontecimientos.
     Max Dembo da a un confidente de la policía un epitafio apropiado… gesto simbólico que ilustra perfectamente un libro en el cual nada ni nadie se salva.
     Es esta una novela de una originalidad absoluta, una obra maestra del género negro que ha permanecido incomprendida y desatendida.
     Última advertencia: desconfiad, no saldréis indemnes de vuestro encuentro con Max Dembo.


Prefacio de James Ellroy para “No hay bestia tan feroz” de Edward Bunker

sábado, 16 de enero de 2016

El libro de las mutaciones


La letra de esta canción bien pudo haber sido escrita por Rimbaud o por Baudelaire pero fue Bunbury quien la parió empieza a hacer ya muchos años… y la hizo inmortal. Esta versión revisitada está incluida en su último disco junto a Los Santos Inocentes, su banda de los últimos años, y otra serie de peña invitada a la función. Deléitense con esta poesía musicada de ayer y de hoy:

Y me he enredado siempre entre algas, maraña contra los dedos.  Cierras la madeja, con el fastidio del destino, y el mordisco lo dan otros; encías ensangrentadas y miradas de criminales. A grandes rasgos podrías ser tú. 

Echar el ancla a babor, y de un extremo la argolla y del otro tú corazón. Mientras tanto, te sangra. Y el mendigo siempre a tu lado, tu compañero de viaje. Cuando las estrellas se apaguen, tarde o temprano, también vendrás tú.

Duerme un poco más, los párpados no aguantan ya, luego están las decepciones cuando el cierzo no parece perdonar. Sirena, vuelve al mar, varada por la realidad. Sufrir de alucinaciones cuando el cielo no parece
escuchar...



Dedicarte un sueño, cerrar los ojos y sentir oscuridad inmensa, entregado a una luz, como un laberinto de incertidumbre esquivas la pesadilla. Y sobrevolar el cansancio y en un instante, en tierra otra vez.

El miedo a traspasar la frontera de los nombres, como un extraño. Dibuja la espiral de la derrota y oscurece tantos halagos, solo en la memoria que se va...

Y duerme un poco más, los párpados no aguantan ya, luego están las decepciones cuando el cierzo no parece perdonar. Sirena, vuelve al mar, varada por la realidad. Sufrir de alucinaciones cuando el cielo no parece escuchar…


lunes, 11 de enero de 2016

David Bowie (1947-2016)


“Solo soy una persona que piensa que nadie debe calificar mi trabajo. Estoy trabajando para mí”

domingo, 3 de enero de 2016

CUP d'any nou


La CUP decide hoy (al principio tenía que ser ayer pero el resacón político de fin de año cuenta lo suyo y además jugaban el derbi y eso) entre Mas o Març. Las Asambleas Territoriales están divididas de tal manera que lo del ‘empate técnico’ a 1515 de la semana pasada bien podría repetirse entre los 68 miembros con derecho a voto de hoy… peeeeero, está vez han acordado disputar la prórroga y si hace falta tirar los penaltis hasta tomar una de estas dos decisiones:

1.       Mas President con la opción de dar sólo dos votos favorables a una investidura que sería mañana mismo… menudo retraso ya, ¿no?

2.      Si no se suma mayoría de consenso habrá que repetir elecciones en marzo… y como que ya estamos un poco hartos de urnas, ¿no?

Hagan sus apuestas.- 

lunes, 21 de diciembre de 2015

Mis 64 libros de 2015


 1.- El obsceno pájaro de la noche – José Donoso
 2.- Los sinsabores del verdadero policía - Roberto Bolaño
 3.- Pacto de sangre – James M. Cain
 4.- La hermandad de la uva - John Fante
 5.- Chap Chap - Kiko Amat
 6.- La pista de hielo - Roberto Bolaño
 7.- Babbitt – Sinclair Lewis
 8.- Canciones de amor a quemarropa – Nickolas Butler
 9.- Mantra - Rodrigo Fresán
10.- Winesburg, Ohio – Sherwood Anderson (CAT)
11.- El carter sempre truca dues vegades – James M. Cain (CAT)
12.- Escucha la canción del viento y Pinball 1973 - Haruki Murakami
13.- Los vivos y los muertos - Joy Williams
14.- Camí de sirga – Jesús Moncada - (CAT)
15.- Historia argentina - Rodrigo Fresán
16.- Big Time: La gran vida de Perico Vidal – Marcos Ordóñez
17.- Nos vemos allá arriba – Pierre Lemaitre
18.- Underground - Haruki Murakami
19.- El monstre de Hawkline - Richard Brautigan (CAT)
20.- Operació Caramel - Ian McEwan – (CAT)
21.- Gótico Carpintero – William Gaddis
22.- Muero por dentro - Robert Silverberg
23.- Yo fui Johnny Thunders – Carlos Zanón
24.- La noche del oráculo - Paul Auster
25.- Cárceles de mujeres - Sinclair Lewis
26.- Amor se escribe sin hache - Enrique Jardiel Poncela
27.- Trilogía de la ocupación – Patrick Modiano
28.- Teorema – Pier Paolo Pasolini
29.- El expreso de Tokio - Seicho Matsumoto
30.- La Estrella de Ratner - Don DeLillo
31.- Caída y auge de Reginald Perrin - David Nobbs
32.- Canadá - Richard Ford
33.- El Sunset Limited – Cormac McCarthy
34.- Crónica sentimental en rojo – Francisco González Ledesma
35.- La literatura nazi en América - Roberto Bolaño
36.- El anarquista que se llamaba como yo – Pablo Martín Sánchez
37.- Pírcing - Ryu Murakami - (CAT)
38.- Blitz – David Trueba
39.- Esperando a Godot – Samuel Beckett
40.- El pan a secas - Mohamed Chukri
41.- Lionel Asbo: El estado de Inglaterra – Martin Amis
42.- Hombres sin mujeres – Haruki Murakami
43.- Azul casi transparente - Ryu Murakami
44.- Pandora al Congo - Albert Sánchez Piñol -(CAT)
45.- Out - Natsuo Kirino
46.- El lugar sin límites – José Donoso
47.- El grito silencioso - Kenzaburo Oé
48.- Far Tortuga – Peter Matthiessen
49.- Alabanza – Alberto Olmos
50.- Barcelona Connection - Andreu Martín (CAT)
51.- El maestro de Go – Yasunari Kawabata
52.- El camino de los ingleses – Antonio Soler
53.- El ganso salvaje – Ogai Mori
54.- En el cafè de la joventut perduda – Patrick Modiano (CAT)
55.- Una fiebre ingobernable - Lola Lafon
56.- Dos mujeres en Praga - Juan José Millás
57.- Donde nadie te encuentre - Alicia Giménez Bartlett
58.- El consejero - Cormac McCarthy
59.- En las nubes - Ian McEwan
60.- Sueños de trenes - Denis Johson
61.- La mujer de verde – Arnaldur Indridason
62.- Egosurfing – Llucia Ramis (CAT)
63.- La espada de los cincuenta años – Mark Z. Danielewski
64.- Mercado de invierno - Philip Kerr


64

* CAT: Llibres llegits en català (10)

lunes, 14 de diciembre de 2015

Resumir la vida en una sentencia

“No lo intentes. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes”


Maestro Yoda (Frank Oz) a Luke Skywalker (Mark Hamill)
El Imperio contraataca – Star Wars (Episodio V) 
 Irvin Kershner (1980)

viernes, 11 de diciembre de 2015

Caída y auge de Reginald Perrin - David Nobbs

Reggie para los amigos

Tenía ganas de leer esta obra clásica del humor british que sirvió de inspiración a una de las comedias televisivas más famosas de todos los tiempos en UK, el resultado es una experiencia placentera de sonrisa permanente aunque sin llegar a provocar la carcajada, labios sostenidos con pinzas modo joker para que se hagan una idea, suficiente para lo que se le pedía a una lectura de estas características, ideal para ser disfrutada tras el abordaje de alguna otra novela de tono duro como la vida misma. Con un argumento bizarro y surrealista a partes desiguales Nobbs consigue algún que otro momento realmente delirante, y da empaque a un personaje realmente (lo entiendo, créanme) inolvidable.

Londres residencial con toque suburbial. La historia de Reginald Iolanthe Perrin (R.I.P. bordado en oro en su maletín cuando en la primera página lo vemos abandonar su casa de camino al trabajo despedido en la puerta por su encantadora esposa tras un frugal desayuno), un tipo tan mediocre como un zapato agujereado de mercadillo que viste rollo corte inglés en concordancia a su status de ejecutivo de ventas con bastante pedigree en una empresa de preparados alimenticios (Postres Lucisol: lo mejor de la función toda la peña que allí se lo curra, compañeros, secretarias, jefes, conferencias, reuniones…). Trabajo y familia, pilares sociales: Dos hijos (un actor por debajo de lo infumable, una ama de casa producto de los tiempos que corren –años 70/80-), dos nietos que ya pintan calcamonías de sus papis, un hermano en Escocia que aparece hacia el final, un cuñado de armas tomar (mi personaje preferido, juas!), una mujer que se lo quiere mucho… o puede que un poco menos; y una crisis personal, la de los 46 años, de consecuencias imprevisibles.

David Nobbs, recientemente fallecido – R.I.P. again-, era hijo y nieto de profesores, trabajó en un periódico de Sheffield (“El periodista más pésimo de la historia de Inglaterra”, según sus propias palabras) antes de hacerse escritor explotando la veta de un sentido del humor muy personal (la capacidad de reírse de uno mismo, algo que personalmente me encanta como ya he comentado alguna vez por este fucking blog…), tras algún intento fallido de llegar al gran público fue a raíz de esta novela de 1975 donde pegó su auténtico pelotazo particular en el mundo de las letras al que siguieron otra serie de secuelas: “The return of Reginald Perrin” (1977), “The better world of Reginald Perrin” (1978) y “The legacy of Reginald Perrin” (1995) que estaría bien que alguien publicara en una edición póstuma de modo conjunto. Por lo visto era un tipo muy sencillo que pasaba la mayor parte de su tiempo en los pubs de su barrio, al que le gustaba la vida en la campiña y el descubrimiento de otros pubs más rurales (con toda la pasta que ganó con sus novelas se hizo una casa de esas bien chulas sobre una colina en North Yorkshire) que solo abandonaba para ir a seguir los partidos de su equipo como hincha acérrimo del Hereford United… eran tan malos que por lo visto ya no podían descender más categorías y el equipo acabó desapareciendo en 2014 a pesar de ser un club histórico. Puro Perrin, man.-

Imágenes: “The fall and rise of Reginald Perrin” – Versión TV. Escudo del Hereford United

martes, 8 de diciembre de 2015

Debate presidencial a cuatro bandas


Pues aunque no hice puente como casi todo el mundo lo vi como casi todo el mundo también. Me gustó el formato y también los presentadores, a los que no conocía porque no suelo mirar mucho la tele. Al día siguiente, hoy, analistas de todo pelaje ya nos han dado la suficiente carnaza como para hacer que casi todo ese mismo mundo se pregunte algo así como ¿Es que yo vi otra cosa?

En mi opinión el debate lo ganó Pablito DE CALLE, la plata sería para Albertito (mal que me pese), bastante más distanciados ya quedaron Pedrito y Sorayita como representantes del tan cacareado bipartidismo que se reparte el pastelazo español cada cuatro años. Pero bueno, me da a mí que los van a volver a votar, a los que yo considero perdedores digo… en todo caso, diversión asegurada con los pactos navideños y tal. Tiempo al tiempo.-