«El parque de Morningside es una jungla
rocosa situada en la inhabitable pendiente oriental del promontorio que forma
los farallones sobre el río Hudson. En su mayor parte está cubierto de tupida vegetación
y recorrido por empinadas y serpenteantes escalinatas por las que solamente los
subnormales se aventuran después del anochecer.
Poco después de medianoche, varios coches de policía convergieron en una zona del parque próximo al banco donde se habían sentado esa tarde Sugar y Rufus.
En el cuartel policial del distrito se había recibido la información anónima de que allí se había oído gritar a un hombre.
Cuando llegó el primer coche, los gritos habían cesado. De un llamativo sedán verde partía un reguero de gotas de sangre oscura. Había manchas en el asiento del conductor y en el volante. Grandes gotas atravesaban la acera y se hundían entre el tenebroso follaje, más allá del urinario público. Éste cerraba de noche, y las huellas lo rodeaban y seguían adelante. Las linternas de la policía horadaban las charcas de oscuridad entre la densa maraña.
En la acera se había congregado la típica multitud de Harlem y los policías los mantenían a raya con dificultad».
Poco después de medianoche, varios coches de policía convergieron en una zona del parque próximo al banco donde se habían sentado esa tarde Sugar y Rufus.
En el cuartel policial del distrito se había recibido la información anónima de que allí se había oído gritar a un hombre.
Cuando llegó el primer coche, los gritos habían cesado. De un llamativo sedán verde partía un reguero de gotas de sangre oscura. Había manchas en el asiento del conductor y en el volante. Grandes gotas atravesaban la acera y se hundían entre el tenebroso follaje, más allá del urinario público. Éste cerraba de noche, y las huellas lo rodeaban y seguían adelante. Las linternas de la policía horadaban las charcas de oscuridad entre la densa maraña.
En la acera se había congregado la típica multitud de Harlem y los policías los mantenían a raya con dificultad».
Publicado por Editorial Bruguera. Edición de 1981. Traducción de Carlos Peralta. Título original: The big gold dream (1960). Serie: Ataúd Ed Johnson y Sepulturero Jones (4). 248 páginas.
