martes, 29 de septiembre de 2009

Gotitas


Un día mi mujer me preguntó quién de entre todas las modelos me parecía más atractiva, es una preguntilla que se las trae, pero cuando existe la suficiente confianza para hacerla y para responderla uno tampoco se anda demasiado por las ramas, o sí, como que le surge el lado mono bestia animal de su condición y no necesita demasiado tiempo para dar una respuesta. No entiendo demasiado de este tema, digamos que me interesa lo justo y necesario para comprender el mundo en que vivimos, donde la publicidad ocupa una localidad muy importante en nuestro teatro de estímulos exteriores, yo me rebelo contra ellos porque no me rijo por las modas, nunca lo he hecho, eso no quiere decir que no estudie el componente social que se deriva de ellas.
La señorita en cuestión ya tiene 35 años y su nombre es fácil de recordar, ahora que casi todas las famosas de la pasarela tienen apellidos interminables y te suenan a atletas rusas, más allá de lo que se esconde tras el maquillaje y cuando uno ha aprendido a valorar la belleza física en su justa medida; dejando atrás su agitada vida personal que incluye noviazgos con famosos tan piradotes como ella, me parece una chica muy atractiva, de las que posee una fotogenia fuera de toda duda (hablo de mis gustos personales, claro), que sabe mimar a la cámara para que esta capte lo mejor de ella, como sucede con Juliette Binoche o Natalie Portman en el cine por poner algunos ejemplos similares.
Yves Saint Laurent, este no se quién es, que no le pongo un careto pero me suena vaya, saca un perfume de esos carillos al mercado para que los pijos se los regalen en papel de celofán barato a sus futuras conquistas, mucha pasta en juego, todas las estrellas de la pasarela detrás del pastel económico del spot, y resulta que la elegida entre todas las pardillas es la femme fatale, y yo que me alegro.
- Lo sabía! – Me contestó…


Musica Spot: Depeche Mode - "I feel you"

sábado, 26 de septiembre de 2009

Nitrato en el alma

Que un cineasta como Tarantino tenga que salir de la retaguardia cinéfila, metraletra en mano, derrochando las palabras de calibre superior que contiene su excelso guión y disparando contra todo crítico viviente que se le ponga por medio, clama al infierno de la injusticia. Pero aquí está su propuesta, a la vista de todos, para que el cielo del espectador la juzgue y la coloque en el sitio que merece, el de las películas que no se perderán en la memoria del olvido. Obra maestra, digámoslo ya encarando al enemigo dispuestos a defender con bastarda obcecación el maldito universo del celuloide.
Siempre me interesó esa nefasta página de nuestra historia que representó toda la extensión de la parafernalia nazi y su intento de conquistar Europa y quién sabe si por extensión el mundo, toda esa propaganda macabra que intentaron inculcar en los países colindantes con el imperio ario, que tuvieron que soportar su brutal invasión con el inexplicable pretexto de la caza y persecución del judío, los amagados intereses que se escondían en las verdaderas intenciones de aquella piara de cerdos uniformados lógicamente iban bastante más allá de las apariencias genocidas contra un pueblo.
Tras esa overtura marca de la casa al más puro estilo spaghetti western, entramos en la dinámica de la historia de la mano de un director al que jamás le tiembla el pulso a la hora de mantener el ritmo narrativo durante las dos horas y media de metraje, que pasan en un suspiro como la hoja de un afilado machete peinando una cabellera, siempre manteniendo los ojos bien wide shut para no perdernos ni el más mínimo detalle de todo lo que acontece, que es mucho más de lo que reflejan los estupendos diálogos y lo que abarca el objetivo de la cámara de Quentin.

En este sentido, utilizando como mera excusa a su escuadrón bastardo, ya que asoman solo cuando se nos antoja imprescindible su aparición en escena, todo el protagonismo recae sobre el monumental elenco de actores secundarios, donde los perros del führer son actores alemanes como debe ser para dar veracidad lingüistica a la interpretación y los aliados yanquis o los invadidos franceses representan todo lo que la idiosincrasia de estas nacionalidades da a sus formas genuinas de ser, atención también al trío de “italianos” que añade al coctel fílmico esas gotitas de humor negrísimo tan presentes en todo el cine de Tarantino.

Capítulo aparte merece una escena en particular, la que acontece en la tabernucha del sótano de París, donde una serie de personajes, hasta el culo de cerveza unos y de whisky escocés los otros, protagonizan uno de los momentos más memorables que yo recuerdo haber visto en una pantalla, 30 minutos de puro cine con unas composiciones brutales de un guión superior, entre trago y trago, mientras juegan a un extraño y asfixiante juego que consiste en pegarse una carta en la frente y adivinar personajes famosos de la historia, marcas frontales mientras controlas al camarada del frente, de frente, al frente, marcado en la frente, sin descuidar la espalda…
Asimismo destacar la interpretación de Christoph Waltz, un coronel nazi especializado en la caza del judío que se erige en el auténtico protagonista de la trama llevando todo el peso de la historia, que se marca una interpretación memorable, si no le dieran el Oscar o cualquier premio de los gordos a este tío en representación de todo el excelente casting sería de juzgado de guardia.
Estructurada a modo de libro en cinco capítulos perfectamente ensamblados en su conjunto, el triángulo mágico formado por presentación-nudo-desenlace se conjura para ofrecer, a quién tenga la osadía de disfrutarla, una película redonda, grande de verdad, predestinada a hacer correr ríos de tinta, que desembocaran sin ningún género de duda en el mar de la posteridad.

La cruzada de los niños

Yo tampoco acabo de entender porqué nos empeñamos en tomarnos demasiado en serio esta vida, en darle una trascendencia desmesurada a cosas que carecen de sentido, si en el fondo no somos más que nómadas de la existencia perdidos en el cosmos del presente, antes fuimos pasado y después seremos futuro. Somos inmortales en tránsito hacia lo desconocido, así que paciencia amiguill@s y sepamos valorar el verdadero significado de nuestros actos, ceniza somos, ceniza seremos, cigarrillos aplastados en el cenicero universal en busca de inspiración divina…
Billy Pilgrim, el protagonista de esta excelente novela de ciencia ficción, os lo explicaría mejor que yo, no en vano ha estado en Trafalmadore (premio para quién sepa donde se encuentra este lugar), y no de vacaciones precisamente… pues bien, el peregrino Billy se ve implicado en el bombardeo aliado a Dresde, en un guiño autobiográfico que el autor se permite introducir en la obra, por lo visto Vonnegut siempre quiso plasmar por escrito sus experiencias personales en el conflicto bélico, y perdido en la absoluta diatriba de escribir sobre la seriedad de la contienda, la luz de la inspiración lo llevó hacia el terreno de la imaginación, que como ya sabemos, siempre supera a la realidad... ¿o no?,vete tu a saber, la cuestión es que la escritura irónica e incisiva a partes iguales con que el autor construye su “epopeya” (no os asustéis, son solo 188 páginas) antibelicista consigue atravesar la barrera de la ficción y acercarnos a una realidad que hasta da miedo reconocer, creer; y no tenemos otro remedio que aplaudir la inspiración de un escritor que hace creíble a un personaje patético por fuera e intenso por dentro, es más, nos monta en su máquina del tiempo y solo nos cobra, pongamos 6 euros que debe valer ahora este libro… baratito, eh?
Ya no recuerdo cuando lo leí, no me extrañaría que fuese en la puta mili por aquello de ponerse en situación, pero tengo imágenes grabadas a fuego en el casco, esta historieta transcurre en la 2ª guerra mundial, la última de las grandes espero… con tipos como Pilgrim infiltrados en las trincheras seguro que a algunos les cuesta más seguir jugueteando con el terror.-

* Para los que prefieran las imagenes a las letras, existe una curiosa versión cinematográfica de George Roy Hill, quién dirigió en 1972 su delirante visión sobre el libro, escrito en 1969, con actores semidesconocidos, recayendo el papel de Billy Pilgrim en un tal Michael Sacks. Como casi siempre, mejor la novela...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

A vuestra Merce-D


Muy cerca, no importa que tan lejos
No pudo ser mucho más que del corazón
Por siempre confiando en quienes somos
Y nada más importa
Nunca me abrí de esta manera
La vida es nuestra, la vivimos a nuestro modo
Todas estas palabras que no me limito a decir
Y nada más importa
Busco confianza y la encuentro en ti
Cada día hay algo nuevo para nosotros
Abrir la mente para una visión diferente
Y nada más importa
Nunca me preocupé por lo que hacen
Nunca me preocupé por lo que saben
Pero lo sé...

Murió el heavy en un callejón del recuerdo y aquí se presentaron los resistentes a traerle una flor, ¿cuánto vale una orquesta de cámara?, vale lo que vale… pos vale, no está mal. Vamos a prostituir la música culta, acarreando todas sus consecuencias.
A mí que me traigan un ratillo de ocio con hielo… y nada más importa.-

lunes, 21 de septiembre de 2009

El oro de Polonia

Lo consiguieron los chicos de oro, después de 6 finales de Eurobasket perdidas a lo largo de la historia ayer tuvo que ser esta impresionante generación de jugadores quién lograra ganar el penúltimo reto que les faltaba después de ser campeones del mundo en Japón 2006 y subcampeones olímpicos en Pekín 2008, ahora solo queda ganar el oro olímpico, la próxima oportunidad en Londres 2012, yo creo que van a llegar algunos de estos y otros jóvenes que vienen por detrás, parece ser que se trabaja bien desde la federación y que el Basket se ha consolidado como segundo deporte nacional…
Desde que se juntaron por primera vez en 1999, ganando la final del Mundial junior a la todopoderosa EEUU, empezaron a sonar los nombres de aquellos mocosos que empezaban a despuntar en esto de la canasta, allí estaban unos imberbes Pau Gasol (elegido MVP del torneo y en mi opinión el mejor pivot del mundo), Juan Carlos Navarro (la puta bomba que te cose a triples a la que lo dejas solo, el gran capitán), Felipe Reyes (uno de los jugadores mas generosos que yo he visto jugar, todo entrega), y Raúl López (un base que siempre está ahí cuando se le necesita). Vaya, que la columna vertebral del equipo lleva diez años jugando junta y se conocen a la perfección.

A partir de ahí han ido surgiendo una serie de jóvenes que nacieron rondando el boom de la famosa plata conquistada en Los Angeles 84 (que grandes jugadores aquellos Epi, Solozábal, Corbalán, Fernando Martín, Jiménez…), y que ya empiezan a ser considerados como futuras estrellas mundiales, algunos de ellos jugando ya en la NBA que con su red de ojeadores extendida a través del globo no deja escapar a ninguna de estas futuras promesas. Jugadores como Rudy Fernández que desde su posición de “3” se ha partido la cara con gente mucho más alta y experimentada que él, Ricky Rubio que tuvo la gran responsabilidad de suplir al lesionado Calderón y lo bordó con 18 años que tiene el angelito, Sergio Llull o el futuro de los tiradores con responsabilidad, Marc Gasol el peque de los Gasolinas combustible bajo los aros pedazo jugador con un par, Jorge Garbajosa el viejo lobo que siempre está ahí la veteranía es un grado o Alex Mumbrú que se llevó su pedacito de gloria en el que quizás sea su última batalla grande.Tras un torneo irregular donde fueron de menos a más, pasando incluso apuros de clasificación, ayer ganaron la final a Serbia con insultante autoridad, casi un paseo para coronarse a la séptima oportunidad como Campeones de Europa, rozando el séptimo cielo vaya.
Felicidades, chavales!


ESPAÑA 85 - SERBIA 63

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mujeres (Two different ones)

Es duro haber dedicado una parte importante de tu vida a prepararte en alguna materia específica, una licenciatura de alguna carrera por ejemplo, y tener que buscarte las habichuelas cuando la vida aprieta en algún trabajo de baja estofa que te permita salir adelante, alimentarte, y pagar la cuota mensual de tu propio cielito material en la tierra, tus cuatro paredes amplificadas para escuchar los sonidos vecinales e insonorizadas para no sentir los lamentos de la injusticia social, sobrevive que no es poco…
Patricia Highsmith acababa de escribir “Extraños en un tren”, y por esas cosas de la vida y en espera del reconocimiento posterior, tuvo que trabajar en unos grandes almacenes, en la sección de juguetes concretamente, para subsistir, Frankenberg podría ser lo que ahora nosotros conocemos como “El hachazo Británico”, esos templos del consumo instalados en la mayoría de nuestras ciudades, no les hace falta publicidad, ¿verdad?, tuvo que ser un gordo inglés, genial como pocos, quién recién publicada esa primera novela compró sus derechos de inmediato para adaptarla al cine. Pero esa corta experiencia en un trabajo tan sacrificado marcó a la autora y a la vez le sirvió de experiencia para escribir esta, su segunda novela. Hitchcock tuvo buen ojo, Highsmith inspiración y perseverancia para desarrollar una interesante carrera literaria posterior, y encerrarse con un solo juguete, la pluma, ese que más que conocer el libro de instrucciones, aunque nunca esté de más echarle un vistazo, requiere un don especial: el talento.

Therese, alter ego de Patricia, trabaja a diario en Frankenberg, no es una vomitiva “Gaztañaga” que vende miserias cotidianas a 50 peniques la confidencia, vende juguetes para inocentes criaturas, hijos de la depresión americana, que crecen en Nueva York al abrigo de un futuro incierto en la tierra de la libertad mutilada, simplemente es una de esas mujeres que nos gustan a los hombres, una mujer de verdad.
Carol se acaba de divorciar, una fémina extremadamente elegante, con un toque artificial a primera vista, celosa de una intimidad que muestra a cuentagotas, caprichosa femme fatale de cabellos dorados, de las que suelen mirar por encima del hombro a los hombres consciente de sus propias armas, una mujer preparada para el triunfo en nuestra sociedad de hoy, pero estamos en 1952… y en este preciso instante solo tiene una necesidad, comprar una muñeca para su hija, inocente víctima del error de sus progenitores.
Dependienta y clienta potencial se conocen en una de esas transacciones básicamente mercantiles que se producen cada día por millones en cualquier establecimiento dedicado al comercio, yo te vendo, tu me compras, y si no, que te den, que yo solo soy una triste empleada…esta muñeca no me gusta, a esta otra le falla la expresión, demasiado impersonal, de esa de allá no me gusta el vestidito, y esta ni siquiera llora ni hace pucheros… Therese sube escaleras, vuelve al mostrador, abre cajas, exhuma muchachitas de plástico, las vuelve a enterrar, la clienta no acaba de decidirse, gajes del oficio…¿Almorzamos juntas?

Con esta sencilla puesta en escena, la autora nos presenta a dos mujeres aparentemente dispares en sus principios, en sus sentimientos, en su manera de ver la vida y de vivirla, dos polos opuestos que por uno de aquellos caprichos del destino se atraen. Una cita, un encuentro que cambiará para siempre el resto de sus respectivas existencias.
A partir de este momento, y con una prosa rica en matices aderezada con unos brillantes diálogos presentes en el trascurso de toda la novela, esas conversaciones a dos bandas entre Therese y Carol donde se despojan poco a poco de todos sus miedos, sus dudas, y donde la autora nos presenta a una serie de secundarios perfectamente ensamblados en el conjunto de la obra ( el resentido Richard, el noviete defenestrado de Therese o la señora Robichek, una de sus compañeras de trabajo, entre otros), empieza a fraguarse esta historia de amor entre dos mujeres, sin miedos, sin disfraces, con un atrevimiento ejemplar para la época. Una elegante y preciosista salida del armario por la puerta principal; la de la dignidad.-

jueves, 17 de septiembre de 2009

Wender´s Hotel

Los hoteles siempre me han parecido algo más que casas de hospedaje, si normalmente cada domicilio particular ya es un mundo en sus cuatro paredes, un hotel es como un macrosistema estelar (de una a cinco estrellitas como las pelis) donde tras la puerta de cada habitación suceden las historias más rocambolescas que uno pueda imaginar, lo sé de primera mano porque trabajé durante un estrambótico año en uno de ellos, necesitaba pasta fresca y además del sueldecillo también me compensaba la brutalidad de los horarios con las propinas de los inquilinos; hacía un poquito de todo, desde chapurrear idiomas en recepción hasta trapichear con maletones peleando con ascensores y carritos como el botones Sacarino, pero mi puesto estaba en el Room Service, servicio de habitaciones a la carta, se llama a un número y el que coge el teléfono te sube a tu suite lo que te venga en gana, así de sencillo, puedes pedir cualquier cosa como al genio de la lámpara pero dependiendo de lo insólito del deseo deberás estar dispuesto a abonarle al Sr.Lobo el bolsillo con semillas de euro, si puede ser que no sean monedas que después le pesaran los bolsillos y distorsionaran su triste figura de uniforme de frac negro, camisa blanquísima y pajarita incluida… pio pio vas cogiendo tanta experiencia recorriendo un pasillo de esos largos que solo escuchar el tono de voz al otro lado del aparato requiriendo tus servicios ya intuyes que tipo de persona te va a abrir la puerta…
Entre todo la fauna que pulula con tarjeta magnética apurando el último trago del piano bar antes de pelearse con una cama nueva, siempre me llamó la atención, además de las parejas de usuarios, furtivas o prometidas; esos seres solitarios que se recluyen en uno de estos establece-cimientos para tratar sus asuntos particulares, que casi siempre son “serios”, pequeñas historietas que discernir sin respeto al deber… y con los gastos pagados.-


martes, 15 de septiembre de 2009

La ventana discreta

Estos detallitos son los que me hacen desenfundar la cámara, meterle dos cartuchos en forma de pila recargable, que ríete tú del Duracel por lo que tarda en expirar la carga sin ser utilizada y disparar unos flashes hacia la línea del frente…
El cielo que no desfila en pasarela tiene un tono grisáceo, pero a las 12 del mediodía ya sugiere tormenta de media tarde, lo saben los niños urbanos que debutan esta semana en el cole, también la paloma sin mensajes que corona la farola, y lo flipa el perrazo ese negro que siempre está asomao a la ventana de su habitación, como esperando que comience la función de los truenos, un año más.-

"Don Perro" - Sept/09

domingo, 13 de septiembre de 2009

... y te sacarán los ojos!

“Españoles… Franco ha muerto”, sollozaba uno de los últimos cuervos de la dictadura ante nuestras pantallas en blanco y negro de la época, una imagen que valió más que sus escuetas cuatro palabras.
Mientras agonizaba el inculto caudillo, Saura finalizaba el rodaje de esta excelente película, donde a modo de observador todavía preocupado de sortear las reminiscencias de la censura, nos introdujo en un fascinante ejercicio metafórico sobre los nefastos años de gobierno dictatorial y la herida que dejaron en la población que tuvo que soportarlos, que luchó por sobrevivirlos, que entregó su vida por combatir aquella absurda lacra.
Yo tenía 9 años, recuerdo vagamente que había jaleo en casa, que me despertaron del sueño de los niños y alguien me puso una copa de cava en la mano izquierda, no sabía bien lo que había ocurrido, me costó unos años más entenderlo, pero mi madre sonreía e intentaba peinarme los pelos rebeldes del despertar precipitado con sus manos de seda y mi padre luchaba por disimular las lagrimillas que acudían a su rostro impenetrable. ¿Qué quiere toda esta gente, que viene de madrugada?, allí estaban algunos familiares, vecinos del bloque, del barrio, buena gente, trabajadores del orgullo social, resistentes a la humillación, rebeldes con causa contra el yugo del águila negra…
Ana tenía mi misma edad por entonces, y también despertó esa noche a la misma hora, ¿en otro lugar?, tras escuchar algo extraño en el cuarto de su padre, un militar viudo a las órdenes de Franco, se acercó con sigilo gatuno y observó a una misteriosa mujer salir corriendo de la habitación. El jodido militar está muerto y la niña de los ojos tristes con la inocencia amputada, no encuentra explicación a lo sucedido, tan solo puede abarcar un sentimiento de culpa que le sube desde los fríos pies desnudos, le atraviesa la espalda y le ilumina el aura con una mirada que ha pasado ya a los anales de la historia de los niñ@s en el cine, impresionante Ana Torrent en una soberbia interpretación, llena de sentimiento de orfandad…
A partir de esta primera escena, sutil como una sábana recién lavada, Carlos Saura construye una parábola sobre el tortuoso proceso vital de Ana y sus hermanas (a Woody le haría gracia, je!), sobre el proceso de madurez de una sociedad aniquilada por los estertores del franquismo y que apostaba por la esperanza de un futuro mejor… Juego de miradas entre la niña triste que nos hacía meditar y la mujer vestida de negro que nos hacía soñar (una magistral Geraldine Chaplin en un doble papel antológico como madre de Ana, y la propia Ana adulta), ojos que hablan, que susurran el mismo dolor..
Aquella noche, entre el humo de los cigarrillos de contrabando, y las burbujitas doradas del elixir de la viña del señor Freixenet, me pareció ver entre los adultos desperdigados en abrazos y risas blasfemas a una niña asomando en el quicio de la puerta, puede ser que estuviera soñando no os lo niego, pero os juro que me sonrió, como solo los niños saben hacerlo entre ellos.
Ha pasado mucho tiempo, pero nunca olvidaré que compartió su secreto conmigo y me dijo como se llamaba aquella misteriosa mujer que entró a hurtadillas a violar los aposentos de la injusticia, de la prepotencia, de la incultura y de la humillación, su nombre es inmortal y el tiempo no pasa por ella, aunque la mancillen y la prostituyan en nombre de intereses de baja estofa. Aquella mujer se llamaba… Libertad, y a mí me sigue llenando de orgullo en las raras ocasiones en que consigue arrancarme una sonrisa.-

sábado, 12 de septiembre de 2009

¿Dónde dormiste anoche?

18 de Noviembre de 1993, New York, una fecha como cualquier otra para MTV y Sony, que organizan el evento, en la cúspide de la fama los chicos de Seattle, encontraron el filón y eligieron dinamitarlo en un unplugged antes de dirigir sus zarpas hacia nuevos grupos emergentes a los que izar a las alturas, despellejarlos y adaptar la música de masas a los tiempos que corren, carne fresca para la máquina, pero no contaban con que la noche de autos Kurt Cobain, Krist Novoselic, Dave Grohl y el resto de la banda con Pat Smear como segunda guitarra, Lori Goldstom y su ajustadísimo cello, y los Kirkwood rellenando huecos con sus guitarras comparsas hasta sumar un cuarteto de cuerda estarían tan pletóricos como para ganarse un hueco en la posteridad, si queríais caldo tomad dos tazas, en el fondo solo ansiaban grabar un legado, demostrar que pudieron haber sido muy buenos.
Algo en el ambiente hacía presagiar que estábamos ante el último concierto de Nirvana, Kurt aparece en el escenario flaquísimo, como un suspiro de inocencia, manga larga para esconder las huellas de oscuridad que tatúan sus venas, ropas de octava mano, y unas bambas podridas con muchas juergas en sus desgastadas suelas, sentado en un taburete de office-bar y aferrado a su guitarra acústica… cambia las cuerdas zurdo que vas al revés!, ajusta el micro a la curvatura de su espalda, y se dispone a soltar el lastre que lo ha llevado hasta allí, el peso de la fama, a la que siempre renunció. Enciende un cigarrillo, perdón ¿les importa que fume?, tonight is the night, todo vale… “About a girl” abre el concierto, si alguien tenía dudas sobre el estado de forma de los chicos, ahí estaba el listón a superar en la primera pieza, atrás quedaron los tiempos en que ensuciaban los escenarios con sonidos duros y se lanzaban en plancha al público en plena fiebre existencial, sentaditos, despacito y buena música… alguien ilumina el escenario con cirios y apaga los focos de la distorsión…. “Come as you are”, sin disfraces, como siempre fueron y así hasta 14 canciones con algunos altibajos en la parte central de la grabación, pero con una entrega fuera de toda duda, Kurt se niega a aceptar sugerencias por parte del respetable, ellos ya no huelen como espíritus adolescentes, la madurez les ha cogido desprevenidos…”All apologies” suena como una disculpa por no haber sabido ser grandes de verdad, mientras “Where did you sleep last night” cierra la histórica velada, en una versión de esta canción folk americana del S.XIX que al menos no desentona con la que otros autores de la talla de Doc Watson, Bob Dylan, Chet Atkins o Grateful Dead hicieron en su momento… Kurt a pelo, guitarra y voz, se desgañita en su última intervención, eso es blues del bueno tío!
Nirvana siempre quiso encaminar su música hacia los dos grupos que siempre admiraron, y la intención de su propuesta era intentar conseguir un sonido mezcla de The Beatles y R.E.M., Michael Stipe amigo íntimo de Cobain no pude llegar a enseñarle como se consigue llegar arriba sin renunciar a tus principios, lo intentó hasta el final de sus dias... ¿Dónde dormiste anoche, Courtney?, tu chico estuvo solo toda la noche, temblando como un perro a las puertas del infierno, mientras lloraba abrazado a la almohada…
8 de Abril de 1994, una fecha como cualquier otra para la historia de la humanidad, solo 140 lunas despues de la grabación de este disco, un electricista encuentra el cuerpo de Kurt tres soles después de que se volara la cabeza, el equipo de música aún estaba encendido, en su interior “Out of time” de R.E.M., solo un bonito cadáver y una carta manuscrita sin destinatario, y se acabó el intento de alcanzar el Olimpo de la música, no seré yo quién los juzgue, la historia los pondrá en su efímero lugar, el de los devorados por las buenas intenciones.-