«Anthony solía llevarme al Lauren
Glen cuando era pequeño. Me pedía una Coca-Cola y una bolsa de patatas y me
sentaba con él y sus colegas y los miraba jugar al billar. John Boy, Buzz,
Speedy, Rabbie Dark y Pigeon. Marty Caffery. Esos eran los nombres que veías
escritos en las vallas y paredes de todo el barrio, y eran famosos por eso, por
las locuras que hacían. Los espectáculos que montaban en coches que robaban en
los barrios pijos de Lisburn. Yo solo era un crío, de unos trece años, y muchos
de nosotros nos reuníamos en la carretera que cruzaba Twinbrook, vitoreándolos.
Nos encantaba. Lo locos que nos volvíamos al verlo. El chirrido de las ruedas,
el humo. El olor de neumático quemado. Era como si estuvieran abriendo en canal
la carretera. Entonces los polis llegaban en sus enormes y aparatosos furgones.
No tenían ninguna oportunidad, los matones eran demasiado rápidos para ellos, y
nosotros teníamos ladrillos y botellas que les arrojábamos hasta que se
largaban del barrio. No había sensación mejor que verlos irse. Era como si los
estuviéramos echando de nuestro territorio. Luego conducían el coche robado
hasta las pistas de deporte y lo quemaban. Los conductores desaparecían en la
noche. Nosotros nos reuníamos alrededor con las capuchas puestas y mirábamos
como se derretían los asientos devorados por las llamas.»
Publicado por Penguin Random House. Primera edición: mayo de 2024. Título original: Close to home. Traducción de Ellena Castellotti. Premios: Rooney 2023 de Literatura irlandesa, Nero Book Award a mejor debut literario 2023. 300 páginas.
