
Las historias de los dos protagonistas principales me parecen realmente interesantes, tanto el adolescente más fuerte del mundo, ese Kafka Tamura extremadamente rico en matices y tan lleno de inquietudes, como el sexagenario Satoru Nakata y su delirante mundo interior, la convergencia de todos los temas que trata el libro, ese encuentro en Takamatsu entre estas dos almas consiguió provocar en mi exigente cerebelo una explosión de sensaciones dificilmente conseguida por otros autores.... Francamente recomendable el gozo que nos proporciona la riqueza de los personajes secundarios: La señora Saeki, Oshima, Sakura, Hoshino...un pelín desconcertante la utilización de iconos populares: Coronel Sanders, Johnie Walker, que a mi entender restan fuerza al universo onírico del autor.
Me encantó esta frase:"Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos."