dijous, 5 de desembre de 2019

La casa del sueño – Jonathan Coe

“Enorme, gris e imponente, Ashdown se alzaba en un promontorio, a unos veinte metros de la escarpada cara del acantilado, donde ya llevaba más de un siglo. Durante todo el día, las gaviotas revoloteaban en torno a sus chapiteles y sus torrecillas, chillando hasta quedarse roncas. Y durante todo el día y toda la noche las olas se precipitaban enloquecidas contra aquella barricada rocosa, llenando con su fragor interminable, como de tráfico pesado, las glaciales estancias y los laberínticos y resonantes pasillos de la vieja mansión. Ni siquiera en las partes más vacías de Ashdown (y ahora se encontraba prácticamente vacía) reinaba nunca el silencio. Las dependencias más habitables se amontonaban en el primer y segundo piso, mirando al mar, y a lo largo del día las inundaba una fría luz. La cocina, en la planta baja, era larga y en forma de L, con un techo bajo; sólo tenía tres ventanas diminutas, y estaba siempre envuelta en la penumbra. Aquella áspera belleza de Ashdown que desafiaba a los elementos enmascaraba el hecho de que, fundamentalmente, no resultaba habitable. Sus vecinos más antiguos y cercanos podían recordar, pero apenas creer, que en su día había sido un domicilio privado, hogar de una familia que contaba únicamente con ocho o nueve miembros. Pero hacía dos décadas la había adquirido la nueva universidad, y ahora albergaba a unos veintitantos estudiantes: una población cambiante; tan cambiante como aquel mar de un verde enfermizo que yacía a sus pies y se extendía hasta el horizonte, sin dejar de revolverse en su permanente desasosiego.”

dijous, 28 de novembre de 2019

La passió – Jeanette Winterson



     “Els nous reclutes ploren quan arriben aquí, pensen en les seves mares i enamorades i volen tornar a casa. Es recorden del que tenen a casa i que duen al cor; no el sentiment ni les demostracions sinó les cares que estimen. La major part de aquests reclutes no tenen ni disset anys i els demanen que facin en poques setmanes el que turmenta els millors filòsofs durant tota una vida; aplegar la seva passió per la vida i donar-li sentit en presència de la mort.
     No saben com fer-ho, però saben oblidar, i a poc a poc van deixant de banda l’estiu ardent dels seus cossos fins que només els queda luxùria i ràbia.”




     “Vaig preguntar-li per què s’havia fet capellà i em va dir que si has de treballar per a algú, és millor que l’amo no hi sigui.”

dilluns, 25 de novembre de 2019

Pólvora de paridad



Coloco en el suelo su última fotografía impresa, esa que publicaron los diarios, sesudos y estrafalarios, donde luce el vestido violeta que sólo se puso aquella vez, la noche en que me abandonó, recuerdo el frufrú de su seda caminando bajo la tenue lluvia de madrugada, rezando mentalmente para que no apareciese un taxi perdido y quebrase la magia noctámbula y templada de un junio que prometía ser presagio de plenitud; tras abandonar aquella gala en que finalmente supieron premiar su oscuro talento y los focos coloreados pigmentaron el brillo de su porvenir… ha nacido una nueva estrella de las letras, ladraron a destiempo los plúmbeos miembros del jurado.
Hace un lustro de todo aquello, acaba de alumbrar su tercera novela, acabo de devorar nuestra tercera criatura: todas ellas con título de posteridad. En una suerte de ruleta rusa, triplicando las posibilidades de acierto, introduzco tres balas en la recámara del revólver, pólvora de paridad, e invoco a la diosa fortuna haciendo girar el tambor de mi existencia con redoble prolongado. Levanto la mano izquierda, le robo un haz de luz al maltrecho flexo de mi escritorio -el mismo donde todavía hoy corrijo, invento otrora intento realzar sus escritos- e ilumino su instantánea, que yace radiante ante mis pies, apunto hacia mi sien derecha sin cerrar los ojos, presiono el gatillo… y el clic del percutor tan sólo alcanza a congelar una lágrima. Un pensamiento intrascendente me arranca media sonrisa: tampoco esta vez el estruendo sonoro despertará al pedante e irrespetuoso gordo que habita el piso de arriba.
Enciendo un cigarrillo y me sirvo un whisky simple, así como hacía aquel personaje que tanto vanagloriaron algunos lectores; pienso que es muy probable que su próxima creación tenga, por fin, visos de inmortalidad. Nuestra cuarta obra invocará a mi cuarto proyectil… con fecha de inminente caducidad, pronto seremos estruendo de la mañana.-


Imagen: Sátira del suicidio romántico – Leonardo Alenza

dijous, 21 de novembre de 2019

Picadura de Barcelona – Adrià Pujol Cruells



“I Barcelona se m’oferia canalla i creient. Encara ho pensó, però llavors m’ho semblava a l’engròs. Trobava que entre la seva plegadissa hi ha les barcelones d’Ocanya i de la Moreneta, dels motivats i dels petancalímpics esparracats. La meva particular Verge de la Llet, et volia vestida de núvia i de putarrassa, transvestida i agenollada, maradedéu trobada, oracle i antre que proveïes l’anorac planetari. Sagrada i familiar, encarística i miraculosa, eres la ciutat que em veia renéixer. De carambola, jo era una emanació teva, un producte de la teva gestació perpètua. Pura misèria mental. Cas com un cabàs, gàrgola desafiant, refugi de Josafats i d’Onofres –els peluts gegants de comarques-, eres l’ou com balla dels meus somnis imperibles i truculents. Misèria total irremissible. Faig llumetes amb l’encenedor-llanterna. Eres per venir-hi de bombes, i de rebaixes. Érem l’hòstia consagrada, per l’obrer i pel burgès, la xarranca on llençar la pedra, arronsar la gamba i jugar i jugar fins l’infinit, tot mirant d’arribar al cel. Horror. Deu ser per la cervesa calenta. Aquests pensaments, aquest to d’aquella època. Pedant.”



· Molt Recomenable aquesta novel·la autobiogràfica!!!

dilluns, 18 de novembre de 2019

Countdown


“El tiempo es una cosa muy curiosa. Un elemento muy curioso. Cuando eres joven, eres un niño, tienes tiempo para todo. Luego pasas un par de años de aquí para allá y no es importante. Pero cuanto más viejo eres, más te preguntas: ¿Cuánto tiempo me queda?”




Benny (Tom Waits)
Rumble Fish – Francis Ford Coppola (1983)