lunes, 2 de abril de 2018

No llames a casa – Carlos Zanón



“La gente que olvida mal suele hacerse daño. Porque los que olvidan mal se dicen la verdad con mentiras, extravían nombres, esconden personas y lugares y acaban por recordar solo lo bueno.
     Cristian es de los que olvidan mal. Por eso, cuando recuerde, la añorará por mucho que ahora diga que no es más que un chiste malo, una solterona engreída, una ciudad inventada en un país que no existe.
     Al olvidar mal solo recordará aquellos momentos en que Barcelona y él se llevaron bien. Recordará aquellas trampillas y aquellos toboganes que, de repente, se abrían bajo sus pies, de noche, en esta ciudad líquida. Recordará cuando la droga fluía como un río enloquecido y todos reían y consumían y volvían a reír y a consumir. Recordará motos ruidosas en callejones del Gótico. Recordará cuando la luna se quedaba atrapada en su vaso de ginebra. Y, sin embargo, no recordará el frío de febrero. La indiferencia. La arrogancia del otro superior. No recordará cuando los tipos de gafas de pasta, chaquetas de piel y socios de ONG se ponían a pasear a sus hijas chinas. Ni cuando las pijas de cabelleras limpias, forfaits y corazón estelado ya habían decidido que ropa ponerse para no parecer muy ricas. No, nada de eso será recordado por Cristian y, sin embargo, sí la ciudad desierta, de madrugada, volviendo a casa. La de las calles mojadas. La eterna derrotada. No la del brazo en alto, no la de las componendas, no la del <>. Añorará la otra, la de las sombras en los rincones, la metrópoli anónima, la de los héroes fusilados contra las paredes, la de las rumbitas y las canciones eléctricas, la de las noches de Reyes. La Barcelona que pone en marcha la cafetera al punto de la mañana. La de las plazas sin agua en las fuentes. La de los mercados sobre sus lechos de hielo, sangre y peces grises. La de las iglesias vacías, la de las flores encerradas, sin oxígeno, en tumbas de plástico.”


Krustcomment: Así empieza esta novela negra de Carlos Zanón, el Jim Thompson de BCN (esto es lo que dice toda la penya que ha leído a ambos… y razón tienen, amigo Zanón, aunque en mi caso también te veo/leo/emparento con el gran Vázquez Montalbán, en ambos casos piropos de altos vuelos, ¿eh,nen?). De la que ya empieza a ser una extensa obra ésta “No llames a casa” (2012) es la 3ª novela que he leído de él tras “Yo fui Johnny Thunders” (2014) y “Marley estaba muerto” (2015), todas ellas disfrutables –cada una a su canallesca manera- para los que amamos/matamos por el noir como género literario. Ganitas muchas de meterme en el “Taxi” (2017), todo se andará… sobre ruedas as usual, espero.-