lunes, 29 de septiembre de 2014

El glamour de l’amour… o algo así

“Cuando alguien está enamorado, o más precisamente cuando lo está una mujer y además es al principio y el enamoramiento todavía posee el atractivo de la revelación, por lo general somos capaces de interesarnos por cualquier asunto que interese o del que nos hable el que amamos. No solamente de fingirlo para agradarle o para conquistarlo o para asentar nuestra frágil plaza, que también, sino de prestar verdadera atención y dejarnos contagiar de veras por lo que quiera que él sienta y transmita, entusiasmo, aversión, simpatía, temor, preocupación o hasta obsesión. No digamos de acompañarlo en sus reflexiones improvisadas que son las que más atan y arrastran porque asistimos a su nacimiento y las empujamos, y las vemos desperezarse y vacilar y tropezar.”

Los enamoramientos
Javier Marías


Como casi siempre Javier Marías seduce con su prosa pero aquí, en esta aplaudida novela, no enamora lo suficiente. Me ha parecido un pestiño considerable, que le vamos a hacer…

Valoración Personal: 4 sobre 10.-
Imagen: Elliott Erwitt (Magnum Photos)

14 comentarios:

  1. Hola Krust,
    Pues estaba pensando que no había leído nada de este autor, es una vergüenza, ya lo sé pero así es la vida... y eso que tengo unos cuantos en casa. ¿Cuál me leo? Un abrazo

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    1. Hola Yossarian,
      Hombre, tanto como una vergüenza tampoco que uno lee lo que le viene en gana no lo que marcan los cánones de las modas varias. Pregunta difícil la tuya, Javier Marías es un autor idolatrado por mucha gente y no seré yo quien discuta la calidad de su escritura, lo que pasa es que puede llegar a cargar un poco bastante, por así decir: “Corazón tan blanco”, “Mañana en la batalla piensa en mí” y “Todas las almas” me parecen muy superiores a esta novela (por nombrarte algunas de sus obras más reconocidas, cualquiera de esas son bastante más sesudas que ‘Los enamoramientos’ que yo diría que es la más ‘fácil’ de las que le he leído… y puede que la peor también). Luego tienes las de su primera etapa, que son cortitas pero potentes: “Los dominios del lobo” y “Travesía del horizonte” están bastante bien… e incluso “Vidas escritas” también es muy curiosa (aunque no sea una novela al uso, sino una especie de ensayo o repaso de las vidas de otros autores y autoras). Puede que yo lo haya leído demasiado, por diferentes motivos que no vienen al caso, y tampoco es que sea uno de mis escritores de cabecera pero es de esos tíos que piensas: “Algún día te hará una obra maestra de las de verdad”, de momento, sigo a la espera; aunque igual la ha hecho ya y no la he leído todavía porque ya ves que tiene donde escoger…

      Un abrazo.-

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    2. Pues sí, tengo en casa Todas las almas y Travesía del horizonte, dos etapas distintas, según tú las divides, para probar. Las leeré las dos, a ver qué tal se me dan. Gracias :)

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    3. No hay de qué, Yossi, igual te sucede como a mucha gente y Marías te acaba, pues eso... enamorando. Suerte!

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  2. Javier Marías es muy laureado, pero también tiene varias pifias en su haber. Si yo tuviera que elegir me quedaría con los tres que nombras a Yossi: Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí y Todas las almas. De hecho ahora mismo estoy más cerca de releer alguna de esas tres que de ponerme con su último libro.

    Saludos, Krust!

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    1. Uff! Yo es que no soy de releer pero probablemente Marías sería el último al que recurriría, básicamente por ese ritmo narrativo tan farragoso con el que adorna su estilo que, eso sí, resulta muy peculiar. La última, de la que me enteré hace poco, no me seduce lo más mínimo y más viniendo de esta penúltima donde ya empieza a marchitarse esa prosa tan original que algún día fue, vaya que, es muy posible que hasta aquí allá llegado con él… aunque nunca se sabe, ¿eh?

      Saludos, Srta. Blasfuemia.-

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  3. Pues Ana, se ha adelantado y ha nombrado mis tres novelas preferidas de Javier Marías, que me encantaron y me conviertieron en fan incondicional, pero dejé de leerlo porque no me acababa de enganchar y me aburría un poco.

    Ahora estaba pensando volver a retormarlo con su última novela, pero voy a esperar un poco a ver que me cuentan los que la lean, porque es un "tocharro". Ésta la hojee y no me tentó.

    Lo que sí soy es una incondicional de sus artículos, quizá porque me siento muy identificada con muchas de sus opiniones. Me hace reír su cabreo educado pero irreverente y pelín salvaje.

    Sí, Krust, también el otoño es mi estación favorita, aunque cosa rara me gusta mucho el invierno, sobre todo si nieva.

    Un beso, Krust

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    1. Es que sus novelas contienen pasajes realmente aburridos, aunque muchos de sus adoradores jamás te lo reconocerán, pero coincidimos en que esas tres son buenas novelas en su conjunto. Vaya, que pasen otros por la palestra de la novedad Marías, jejje, ahí le has dao, y es que ya el título asusta: “Así empieza lo malo”. Pues a mí esta si me tentaba de entrada, de salida decepcionado...
      Sus artículos tienen muy buena prensa entre los lectores, nunca mejor dicho, aunque no puedo opinar porque no leo el diario para el que los escribe…

      Un beso, Tesa.-

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  4. Pues a mí "Los enamoramientos" sí me gustó. Entretenido y con jugosas reflexiones en su interior...

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    1. Detractores 1 – Defensores 1 (No veas como nos meten en Europa, David, lo siento por lo del Athletic también, que ya sé que tienes alma leona… pero acabaréis ganado los adoradores de Marías, eso dice el éxito acumulado de ventas que tiene esta novela… yo la pillé en la biblioteca).

      Entretenido no me lo ha parecido, la verdad, más bien bastante aburrido, empezando por los mediocres personajes (Díaz Varela, la pareja Luisa-Deverne, o ese cincuentón malote de medio pelo llamado Ruíberriz que se pasea por las calles de Madrid con una capa de cuero negro rollo crepúsculo vampírico, el tema del ‘gorrilla’ que no hay por donde tragárselo… en fin, sólo la ‘Joven Prudente’ me pareció un personaje bien construido) y acabando con ese Marías afrancesado que pretende enamorar apoyándose en Milady y Athos de los tres mosqueteros o tira del mismísimo Balzac y ahí ya sí que me descoloca del todo… (véase el título del post!)
      Jugosas reflexiones las tiene, claro, esa del fragmento y 3 o 4 más que subrayé en el libro, es ese alabado poder de seducción que tiene este autor (aquí menos, en mi opinión), pero insisto que se queda muy pero que muy lejos de ENAMORAR.

      (Ahí va, que acabo de ver que has metido otro comment On Line… ahora me lo leo ;-)

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  5. Antes de nada advierto que el comentario que voy a hacer, aunque viene a cuento del fragmento que has puesto, no va por Javier Marías (no me he leído ninguna de sus novelas):

    Le tengo un poco de manía a esos escritores que aprovechan las experiencias y las emociones de los personajes para endilgar al lector párrafos ensayísticos sobre esa experiencia o esa emoción del personaje. Que el protagonista siente celos, pues van ellos y te plantan una redacción sobre los celos del tipo: "los celos son ese sentimiento insomne que nos desdobla y nos convierte en carceleros de nuestro amado, los celos son esa mantis religiosa de brazos dentados dispuestos a capturar la mentira que el amado suelta al vuelo, los celos no conocen esa máxima de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario pues para ellos es la inocencia lo que se debe demostrar, etc, etc."

    Y en España es algo bastante frecuente, me temo.

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    1. Discrepo. Primero porque no es algo que se haga solo en España, y segundo porque algunos de los más grandes párrafos de la literatura emanan de esas disertaciones. Lo que ocurre es que hay que saber cuándo insertarlos y, sobre todo, qué contar...
      Te adjunto una disertación famosísima de "La balada del café triste", de Carson McCullers, y me dices si piensas que puede estar de más en ningún texto...
      Saludos.

      ==================

      «En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Están el amante y el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y ese conocimiento le hace sufrir. No le queda más remedio que una salida: alojar su amor en su corazón del mejor modo posible. Tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente. Permítasenos añadir que este amante no ha de ser necesariamente un joven que ahorra para un anillo de boda, puede ser un hombre, una mujer, un niño, cualquier criatura humana sobre la tierra.

      Y el amado puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Por ejemplo, un hombre que es ya abuelo que chochea, y sigue enamorado de una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw, hace veinte años. Un predicador puede estar enamorado de una perdida. El amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado, y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado, extravagante y bello como los lirios venenosos de las ciénagas. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor.

      Por esta razón, la mayoría preferimos amar a ser amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y la verdad es que, en el fondo, convertirse en amados resulta algo intolerable para muchos. El amado teme y odia al amante y con razón; pues el amante está siempre queriendo desnudar al amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor.»

      (Carson McCullers - La Balada del Café Triste)

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    2. Interesante eso que planteas, Gon, pero yo tampoco creo que sea un problema centralizado en los autores españoles, es un poco así a nivel internacional, aunque en el caso de Marías use y abuse de esas lecciones de ‘psicoanálisis literario’ sobre las experiencias y emociones de los personajes, en todo caso son los suyos y eso supongo que le da licencia para diseccionarlos a su antojo…

      Otra cosa es que un personaje este mal construido en el conjunto de la narración, que las descripciones externas de ese personaje no estén bien perfiladas, entonces, lógicamente, te importa un bledo que el autor te haga una disertación desde el interior de ese mismo personaje… ¡porque ya no te lo hace creíble, no sientes ninguna empatía hacia él, ya no tienes ganas como lector de mimetizarte con esas emociones que te transmite!, ¡ya te aburre soberanamente su porvenir!

      Cohesionar desde el exterior, siempre primero, y después desde el interior a un personaje X es tarea muy difícil y pone a prueba la genialidad de muchos autores, pero insisto que pasa lo mismo aquí… que en la China Popular. De ahí que unas novelas o unos autores X también nos puedan gustar más o menos a nosotros como lectores. Tema digno de debate, este, sí.

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    3. Bueno, yo hablaba de una manía personal. Por supuesto, no espero que todo el mundo comparta mis manías.

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