miércoles, 20 de agosto de 2014

No digas que fue un sueño

“Soñé que alguien estaba seduciéndome… no sé, alguien inhumano”


Rosemary Woodhouse (Mia Farrow)
La semilla del diablo – Roman Polanski (1968)

2 comentarios:

  1. Una gran película y también la novela original de Ira Levin. Yo creo que
    si las novelas de horror sirven como catarsis para los horrores mundanos, entonces La semilla del diablo parece reflejar y servirse de modo efectivo de los sentimientos muy reales de paranoia del urbanita. En esta novela realmente no hay buena gente en la puerta de al lado, y nuestras peores fantasías acerca de la estrafalaria ancianita del 9-B resultan ser ciertas. El auténtico triunfo de la novela es que nos permite abandonarnos a nuestra locura durante un rato.

    Yo también tengo sueños.

    Abrazos,amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una de mis películas preferidas de terror (le dediqué un post en su momento, ¡30 de octubre de 2009!, que está en el blog –acabo de revisarlo a raíz de tu comentario- está en la etiqueta de Filmoteca si le quieres echar un vistazo…); totalmente de acuerdo con esa asociación tan acertada que haces sobre la paranoia del urbanita.
      Inolvidable esa ancianita del 9-B, yo también tengo unas parecidas como vecinas y cada vez que suena el timbre y son ellas me recuerda a Mia Farrow asomándose por la mirilla… (buen rollito, no son tan terroríficas, sólo piden alguna ayuda tipo cambiar una bombilla y tal… pero no deja de ser una estridente paranoia urbana el sonido del timbre de una casa, más que nada porque un servidor intenta no molestar a nadie ¡joder!).
      No he leído la novela, Francisco, pero tiene buena pinta, de hecho también me haces recordar que de su autor tengo pendiente hace siglos ‘Los niños del Brasil’…

      Sueña, amigo, sueña. Saludos.-

      Eliminar