miércoles, 1 de enero de 2014

Home del Milen·ni


Anoche, y para celebrar con buen pie la entrada del 2014, Barcelona montó un emotivo espectáculo organizado por la Fura dels Baus seguido por 70.000 espectadores en directo y unos cuantos millones más desde sus casas -entre ellos un servidor- a través de la retransmisión de Tv3.
La estrella del cambio de año fue el Home del Milen·ni, una estructura metálica de 15 metros de altura y en cuyo interior se colocaron un centenar de personas (la mayoría de ellas componentes de los Castellers de Sants que previamente habían realizado un bellísimo castillo humano de agua con las fuentes de Montjuïch como telón de fondo) que con su efecto solidario fueron capaces de dotar de movimiento al hombre metálico y hacer latir un corazón común con esa fuerza motriz que genera la solidaridad y el esfuerzo común, que es uno de los rasgos que mejor definen el espíritu de esta ciudad. Después apareció en el firmamento un miembro de la compañía teatral colgado de dios sabe dónde dando cuatro toques psicodélicos, uno por cada cuarto, a una especie de campanillas flotantes… que, a su vez, dieron paso a todo un espectacular despliegue pirotécnico donde cada petardazo gordo –no había campanas al uso- representaba una uva, y así hasta completar las doce de la suerte…

Todo muy rápido, media hora y a cascarla. Bonito, moderno y modernista, como corresponde a una ciudad capaz de reinventarse a sí misma en cualquier contexto histórico y que además sabe vender su potencial turístico al exterior como pocas. Sobraban los buitres alados de Movistar que sobrevolaron la función al grito de “Enciende tu móvil para acompañar los pasos de L’Home del Milen·ni”… sin comentarios. Pero bueno, lo importante es que hoy en los informativos de todo el mundo, de ronda por las farras internacionales de cambio de año en muchas de sus ciudades importantes, aparecerá este muñecote de metal con arterias humanas: ¡¡¡Levántate y camina firme hacia la salida de la Puta Crisis, joder!!!

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