divendres, 11 de febrer de 2011

· 13th Round ·



Jake la Motta tuvo el cielo al alcance de los nudillos de sus puños y acabó vapuleado por el diabólico azar de una aciaga noche estrellada en sangre, sudor y nunca lágrimas.
Ahora, una vez retirado, y con el cuchillo de la mala suerte clavado en la espalda, se dedica a hacer monólogos en un teatrucho de mala muerte donde acude la misma gentuza que siempre disfruta del contacto cuerpo a cuerpo con sus propias miserias. Inmediatamente después de esta memorable escena consigo mismo, Jake salta a las tablas de nuevo, que son como lonas carcomidas de odio visceral; el sabe muchas cosas, podría contároslas todas, escupitajos de lúcida materia gris para mentes retorcidas, pero solo un espejo deformado sería capaz de reflejar un tímido aplauso, por eso cuando salta al escenario cree estar de vuelta al ring, bajo el calor agobiante de los mismos focos de siempre, cuenta chistes jodidamente malos, terroríficos en su patetismo, para que el respetable se enerve, se excite, y lo pague con él, ¿Queríais más carnaza? Pues aquí la tenéis, cabrones!
Inmensa colaboración Scorsese- De Niro para una obra maestra imperecedera.-