martes, 11 de julio de 2017

El mundo de la tarántula - Pablo Carbonell


     “La luz de Cádiz es un acontecimiento, un suceso extraordinario. Una luz transparente que se podría beber en catavinos, cristalina, brillante. La luz del reflejo del mar que rodea Cádiz rebota en el cielo para repartir una alegría y una forma de vivir que es más que una filosofía. La luz es un sentimiento. Como el amor, el frío, la soledad o el éxtasis.
     La playa era el patio de mis juegos. Me gustaría pensar que el primer recuerdo que tengo es el de mis padres enterrando un melón en la orilla para refrescarlo y que nos comeremos después toda la familia, sentados en la arena. La luz es dorada en ese momento. Las imágenes están grabadas con un tomavistas de ocho milímetros que nunca tuvimos y las guardo en mi memoria, con los fotogramas lavados del primer Technicolor.”

Flanes de arena