dimecres, 22 de març de 2017

Marley estaba muerto – Carlos Zanón


“La cirrosis ha hecho que mi bazo sea gigantesco. Un pulpo enorme sobre mis tripas. Un bicho silencioso, sordo y torpe pero también inmenso, colosal. Por eso mis plaquetas descienden en gran número en los análisis, diezmadas, desaparecidas en cuanto mi hígado desvía parte del torrente sanguíneo hacia mi bazo, aquella estepa sin horizonte conocido. Van hacia allí mis plaquetas y son secuestradas y nadie más las vuelve a ver con vida. Mi bazo es un cártel mexicano, un agujero negro, el silencio lunar. Esplenomegalia. Así se llama el tener excesivamente grande el bazo. También mi polla y mis huevos son grandes pero a eso se le llama bendición.”

dissabte, 18 de març de 2017

Kassel no invita a la lógica – Enrique Vila-Matas

     “Ya era tarde, y todo empezaba a estar oscuro.
     Observé que por primera vez en toda mi vida no me parecía divertido sentirme dentro de la novela de otro, en este caso dentro de un libro de Robert Walser. Si bien era poético pensar que, tal como sucedía en El paseo, se había hecho tarde y todo se estaba volviendo oscuro, en cualquier caso parecía más oportuno que eso lo viviera quien lo había escrito, o sea Walser, y no yo. Y sin embargo era inquietante ver que me estaba ocurriendo exactamente lo mismo que le ocurría al feliz narrador de ese libro: oscurecía, y de pronto pensaba que era mejor dejar de pasear. Normalmente, yo estaba ya en casa cuando caía la negrura; de ahí que mi melancolía de ese día en Kassel se pareciera a la de Walser.”




Krustapunte: Desde luego este fragmento invitará a todos los admiradores de Walser, que son legión comandada por el propio Vila-Matas, a leer esta novela. Personalmente me ha gustado aunque no me ha maravillado, (digamos que todos los escritos del autor me parecen sumamente interesantes –unos más que otros, claro-) a pesar de ciertas ‘inconexiones dentro de la desconexión’ que suponía la escapada al Documenta 13’ (¿en serio eran necesarias las referencias a la patria Catalana, Enrique?). Bueno, apúntensela los fannes de Walser -y del propio Vila-Matas, of course!- porque es un paseo alucinante y en toda regla a través del arte contemporáneo que el ser humano es capaz de crear en sus diferentes disciplinas, y ciñéndonos a las letras, déjense acompañar por otros literatos que van asomando por el camino: Kafka, el gordo Cela, Roussel y su ‘Locus Solus, etc… Bon voyage.-

diumenge, 12 de març de 2017

FCB 6 – PSG 1 (La remuntada)


FC Barcelona

Ter Stegen, Mascherano, Piqué, Umtiti, Busquets, Rakitic (André Gomes, 84'), Iniesta (Iniesta, 65'), Messi, Rafinha (Sergi Roberto, 76'), Luis Suárez y Neymar.

París Saint-Germain

Trapp, Meunier (Krychowiak, 93'), Marquinhos, Thiago Silva, Kurzawa, Rabiot, Matuidi, Verratti, Lucas Moura (Di María, 55'), Cavani y Draxler (Aurier, 75').

Goles

1-0, Luis Suárez (3'); 2-0, Kurzawa, en propia portería (40'); 3-0, Messi, de penalti (50'); 3-1, Cavani (62'); 4-1, Neymar (88'); 5-1, Neymar, de penalti (90'); 6-1, Sergi Roberto (95').

Árbitro

Deniz Aytekin (Alemania). Amonestó a Matuidi (5'), Draxler (14'), Piqué (23'), Busquets (36'), Cavani (43'), Rakitic (61'), Neymar (64'), Luis Suárez (67'), Marquinhos (90') y Verratti (94').

Incidencias

Partido disputado en el Camp Nou en presencia de 96.290 espectadores.

¿Por qué el Barça es ‘Més que un Club’? La pregunta tiene múltiples respuestas pero todas ellas podrían resumirse contemplando partidos tan inolvidables como este. Imposible reseñar una crónica de lo acontecido, saldría un libro, tantas imágenes, tantas emociones, todo ello quedará grabado en la retina individual de cada culé, en la memoria global de la historia. Gràcies, nois!

diumenge, 5 de març de 2017

Orina en los pantalones


William Faulkner o Tennessee Williams siempre figurarán en el nivel más elevado entre los grandes hombres de la literatura del Sur (mujeres también ocuparon parte de ese espacio, por mucho que les joda a algunos puristas, piensen en Flannery O’Connor mismamente…), total que nadie con dos dedos de frente lectora sería capaz de cuestionarlo, pero si nos preguntásemos que otros nombres fueron capaces de seguir esa estela es más que probable que a poca gente les suene el nombre de Pete Dexter, servidor lo acaba de descubrir en 2017 casi treinta años después de la aparición de la excelente novela que aquí nos ocupa, 3ª de las que ha escrito –sí, creo que todavía está vivo- su autor hasta la fecha y ganadora del prestigioso National Book Award en 1988; intentaremos que no sea la última que tenga la oportunidad de leerle aunque seguro que no será nada fácil encontrar el resto de su obra: esta la encontré en una tienda de libros de 2ª mano al módico precio de 2€, pocas veces una inversión tan irrisoria supuso un triunfo tan contundente para un buscador de joyas literarias escondidas en las alforjas del tiempo…

Narrada desde el prisma caleidoscópico de una distante 3ª persona, la mirada ‘juiciosa’ de un autor que evita posicionarse a favor o en contra de cualquiera de sus protagonistas principales, la novela se divide en 9 partes centradas en algunos de los personajes que conforman la trama argumental que gravita, siempre o casi siempre, en torno a la figura de Paris Trout (un prestamista esquizofrénico que además regenta un negocio donde vende un poco de todo a la vez que compra el alma de todo aquel que se atreva a traspasar las puertas de su establecimiento, lectores incluidos… él tiene la 6ª parte aunque su sombra está presente en toda la novela); estos personajes principales, entre otros, son: Rosie (una adolescente de color de 14 años, en representación de su numerosa familia adoptiva, que tiene el ‘honor’ de abrir la historia en la 1ª parte, Caperucita negra y el zorro que la mordió…), Seagraves (el abogado de Trout e hilo conductor de casi todo lo que ocurrirá en el transcurso de la acción… para el son la 2ª y la 4ª parte, grandioso carácter), Hanna (la esposa de Trout, un personaje exquisito, nunca la olvidaré… para ella son la 3ª y la 9ª y última parte), Carl Bonner (otro de los abogados de la historia, el de Hanna, la juventud del pueblo en contraposición con la vieja escuela de la justicia que representa Seagraves, personalmente me cae como el culo, además lastra un pelín la narración, pero Dexter le regala las partes 5ª y 7ª…  te entiendo tío, pero ¡lástima, Pete!).

Localizada en Cotton Point (Georgia) en los primeros años 50’ del siglo pasado, un lugar pequeñajo que fue rico antes de la guerra y que ahora vive todos esos prejuicios raciales que ustedes pueden imaginar en su máxima expresión y que son el detonante de toda la historia que aquí sucederá, los cuales Dexter narra de manera sumamente adictiva desde ese principio tan de altos vuelos hasta que al final haga saltar por los aires, literalmente, toda la violencia contenida en el nudo de la trama. A pesar de algunos altibajos narrativos (posiblemente debidos a una traducción pelín defectuosa para la edición de Anagrama, encontré una docena de faltas graves de ortografía que sin embargo no distorsionan el núcleo de la narración…), me gustaría aplaudir fervorosamente la manera en que Dexter compagina los episodios violentos (duros a la manera de Donald Ray Pollock para quién lo conozca, o sea que póngales dos rombos a su sensibilidad lectora en algunas partes puntuales…) en contraste con los pasajes sensuales, de una ternura sobrecogedora y extremadamente sutil en lo que a la sexualidad se refiere (¡Bravo, Pete!), especialmente los localizados en la relación adúltera Hanna-Seagraves. En su conjunto, una lectura absorbente que no dejará indiferente a nadie, una novela de esas que consigue esculpir a golpe de martillo y cincel su pequeño nombre en la historia de la literatura del Sur… del profundo Sur.-