jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Quién anda ahí?


“Siempre tengo la sensación de que alguien me sigue… Y soy yo… siguiéndome a mí mismo”

Hans Beckert (Peter Lorre)
“M, el vampiro de Düsseldorf” – Fritz Lang (1931)

2 comentarios:

  1. No tengo por costumbre decirle a la gente que lean mis artículos, ni vanidad no llega a tanto, pero hace mucho tiempo escribí una reseña de esta estupenda película solo para remarcar un detalle que me parece brutal. Fritz Lang venía del cine silente y su incorporación al sonoro fue genial, cosa que no pasó con la mayoría de ellos. En su cine sonoro sigue hablando las imágenes, la esencia del cine. Pues bien, aquí Peter Lorre es constantemente percibido por sonidos: un tropiezo en un almacén, etc. , hasta que es capturado por dicho sonido. Escribí que cuando vi la película por primera vez me dio la sensación de que su personaje provenía del cine silente y por un error se adentró en una película sonora y fue capturado allí por el avance tecnológico que destruyó la vida de tanta gente que se dedicaba al cine.

    Abrazos,amigo.

    http://fmaesteban.blogspot.com.es/2011/03/el-asesino-capturado-por-el-cine-sonoro.html

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    1. (Escribo esto antes de leer tu post, que degustaré en otro momento con más tiempo disponible para no perderme detalle al respecto)

      Es tan interesante tu comentario que desde luego habla por sí solo desde ese ‘silencio’ tan elocuente con que lo envuelves. No sé si fue la primera película sonora de Lang pero por ahí andaría, efectivamente Lorre no necesita abrir demasiado el pico ya que ‘habla’ con su propia expresividad gestual en muchos de sus primeros planos (como si los ojos se anticiparan a lo que los labios tienen que decir bajo la presión de un guión preconcebido por hasta cuatro guionistas!!!, y sus manos, ay, sus manos…), otra curiosidad sobre la ambientación es que está rodada en Berlín años 30 – por cierto, Kerr describe con suma maestría esa ciudad en sus violetas de marzo- y no en Düsseldorf, por lo que el título puede inducir a engaño… me pierden estos detallitos tan freaks, ya ves. Su argumento también me parece muy interesante en lo referente a esa unión contra natura entre policías y hampones a la caza de un monstruo cuya existencia no conviene ni a unos ni a otros. La recuerdo muy poco, Francisco, la memoria ya me hace estragos con cosas tan lejanas en el tiempo, por eso he ido picoteando información aquí y allá, la frase del post, que tiene su miga, aparece en un gran libro que me regalaron hace poco y que conservaré siempre con mucho cariño: CINE NEGRO – Alain Silver & James Ursini – Taschen 2012.

      Un abrazo y gracias por el enlace.-

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