lunes, 18 de agosto de 2014

Biescas - 2014


La escapada veraniega de este año ha durado justo una semana que se ha hecho corta pero muy aprovechable por aquello de recargar pilas. La alta montaña proporciona tal variedad de inolvidables sensaciones que casi mejor no contar nada más allá de lo que ya hice en otras ocasiones en este mismo blog, lo que está claro es que cuando uno descubre de primera mano esos mundos maravillosos que nos proporciona la Madre Naturaleza, casi completamente gratis, siempre tiende a ‘repetir’ la aventura.


Del Pirineo Catalán de otros años (Girona y Lleida –Vall de Boí, Vall d’Arán-) seguimos explorando hacia el Pirineo Aragonés, que es algo diferente: puede que más agreste, algo más salvaje… más western también.


Biescas (Huesca) ha sido la base, de ahí una ruta diaria por los alrededores, dificultad media que no se diga que no somos expertos trekkingantes, tardes de relax y lectura en la piscinita del hotel y noches de copeteo y/o fumeteo hasta que el cuerpo aguantara (que ya no es tanto como antes pero ni ganas oiga… además andaban de Fiesta Mayor estos días). Y bueno, como cada año, dejo unas foticos de cosecha propia. Con la llegada de septiembre supongo que empezará una nueva temporada y tal…

2 comentarios:

  1. Oh, qué buenos recuerdos de estos parajes, Krust, cuando los hijos eran pequeños íbamos cada año 15 días al Pirineo en vacaciones de verano. Acampábamos al lado de un río en un pequeño camping a cuatro kilómetros de Esterri d'Àneu y desde allí hacíamos excursiones.

    Me encanta el mar, pero esos días perdidos en las montañas, y digo perdidos porque entonces tardabas casi siete horas en llegar desde Barcelona por carreteritas de montaña, eran una recarga de energía y relax a la vez.

    En otoño solíamos ir al Pirineo aragonés con la excusa de buscar bolets, En esa época el Pirineo se pone precioso.

    Así que recordando y con un poco de envidia desde el asfalto de Madrid, te leo y te mando un beso. Que sigas pasando un buen verano.

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    1. Afortunadamente ese camping al que ibas con la familia no fue aquel tristemente famoso de Las Nieves en Biescas, justo la última ruta que hicimos pasaba por ‘Las señoritas de Arás’ unas flipantes formaciones geológicas de piedra natural que presiden el desfiladero donde ocurrió aquella tragedia, como puedes imaginar coronar esa excursión desde arriba de una especie de presa gigantesca que hay (de hecho finaliza en un refugio de montaña que te encuentras en el camino, mal señalizado todo hay que decirlo…) te trae unos recuerdos terroríficos de lo acontecido en aquel verano de 1996… todavía se ven muchos campings por la zona pirenaica, tanto en Catalunya como en Aragón, me parece una gran manera de disfrutar del contacto directo con la Naturaleza si dispones de caravana o similar.
      Me chiflan todos los bolets (boletus que dicen allí), bueno, el tema gastronómico en general es una auténtica gozada para los sentidos.
      Desde Barcelona casi siete horas, sí. De bajada mejor, poco más de cinco. Mi coche, un Ibiza, tiene más de 18 años y se ha portado cómo un verdadero campeón con lo viejito que es… ¡Ole sus huevos motorizados!

      Besos y buen (resto) de veranete.-

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