jueves, 12 de junio de 2014

King Kenio


No recuerdo donde leí que la vida media estimada para un Blog normal ronda los dos años, bien podría ser cierto, el caso es que esta extraña bitácora cumplirá un quinquenio el próximo lunes; y han pasado tantas cosas –tantas pocas aunque buenas gentes con las que enredarse en el viaje- que muy en el fondo... no ha pasado nada, casi que mejor así.

Dicen que trae mala suerte celebrar cualquier historieta antes de tiempo pero como es muy probable que ese día 16 de junio de 2014 tenga la perola en otro lado, y por lo tanto no recuerde la puta efeméride, casi que me cuelgo este post aquí y ahora, en este preciso momento. ¿Mal fario?, ¡anda ya!, una de las grandes ventajas que tiene este juego es que le puedes aplicar la eutanasia a la maquinita cuando te salga de los cataplines y siempre a tu libre albedrío. Pero uno también se pregunta: ¿por qué no seguir navegando, aprovechando la calma chicha, e intentar cumplir otros cinco años… o los que se tercien? Pues eso.-

2 comentarios:

  1. Hola, Krust, no sabia lo de los dos años. Creo que cada blog depende del estado de ánimo y circunstancias del que lo lleva.

    Ando con blog desde 2007; tengo dos blogs más o menos activos, y otros dos ahí que todavía generan visitas aunque ya no publico.

    Mi blog más existoso fue sin duda el primero "El perfume de las moreras" y gracias a él hice algunos buenos amigos de carne y hueso que todavía conservo. Y también descubrí la posibilidad de aprender y divertirme a toque de ratón con el talento de otras personas que no hubiera podido conocer de otro modo.

    Aunque en "Las moreras" tenía muchos comentarios, creo que "El almacén de los días perdidos" es mejor, me satisface más a mí, al menos, aunque tenga menos comentarios.

    Dicen que los blogs personales ya están pasados de moda, pero a mí me da igual, me gusta su ritmo igual que me gustan los teléfonos tontos con tapa que sólo sirven para llamar.

    Ya lo hablamos una vez, la endogamia de la blogosfera, y hay personas que tienen unos magníficos blogs y poco comentarios, que no quiere decir que no te visiten, pues mucha gente prefiere no comentar. Y otros que tiene muchos comentarios, pero ni siquiera han leído el post.

    Muchos besos, Krust, y haz lo que te pida el body, si estás abierto, me pasaré por aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí el tema de los comentarios tampoco me quita el sueño, digamos que soy tan ermitaño en la vida real como en la virtual con lo que ya sea por elección personal (los amigos de carne y hueso los cuento con los dedos de una mano y me sobran apéndices) o por mi trayectoria en el ciberespacio (no tengo ni feisbuk ni tuiter y sólo visito los blogs que me apetece en cada momento sin sentirme obligado a nada) viene a ser un tema que no me importa demasiado aunque bien es cierto que siempre se agradecen mucho aquellas aportaciones que ayudan a enriquecer el post original. No sé, los blogs personales creo que son básicamente para que su dueño haga lo que le plazca en su casita virtual, construyéndose una especie de diario online del mismo modo que antes escribíamos en un viejo cuaderno ahora lo hacemos con tinta de luz, vaya que viene a ser lo mismo, y esa creo que es su principal función: un divertimento para su creador… si después hay gente a la que le pueda resultar interesante tu historieta pues ¡oye, me parece estupendo!
      Coincido contigo en cuanto a que la verdadera calidad de los blogs con tráfico denso, salvo honrosas excepciones, suele ser proporcionalmente inversa a su abultado número de comentarios, la cosa funciona así que le vamos a hacer. No hay nada más triste que un comment impostado de alguien que ni siquiera ha tenido la decencia de leerse una entrada, para eso mejor el silencio… y la soledad.

      Un beso, Tesa. Nos seguimos leyendo por aquí o por allá. Bona Nit.-

      Eliminar