viernes, 20 de junio de 2014

Crónica de una resaca anunciada


No tengo mucho tiempo para escribir, lo siento, ya editaré si releo y veo algún fallo en la reseña. Hace mucha calor, tengo que salir a comprar al Mercadona, poner una lavadora, esta tarde todavía curro…

Bunbury – Jueves 19 de junio de 2014 – Sant Jordi Club

Tampoco es que se necesiten demasiadas palabras para describir el grandioso concierto que se marcó el Maestro en este primer recital de la gira Palosanto 2014 por tierras patrias (tras la cancelación de los recitales de Valladolid, Santiago, Granada y Sevilla –el resto de fechas continúa como estaba previsto- por la enfermedad del gran Jordi Mena, guitarrista de Los Santos Inocentes al que, por supuesto, se le dedicó la función de anoche: ¡Ánimo, Jordi!). ‘Despierta’ abrió el concierto con esa puesta en escena tan brutal donde apareció un OVNI surcando el cielo techado de un Sant Jordi Club que ayer lució una acústica monumental, excelente sonido el de toda la banda (mención especial para un Álvaro Suite que tuvo que multiplicarse en la guitarra rítmica y solista para ayudar al chaval joven que sustituía a Jordi –no sé quién es, ya lo averiguaré-) ante la reverencia de un respetable totalmente entregado desde el min. 1 hasta un final que se alargó hasta lo insospechado –bis a bis- para superar las tres horas de locura colectiva. ¡Gracias, tío!
A partir de ese inicio mimético para todas las ciudades, el OVNI y la aparición sorpresa del abducido en el escenario, el de anoche fue un concierto memorable por la improvisación de la que hizo gala: tocó todos los palos, de Radical Sonora sonó ‘Contracorriente’, de Pequeño  cayeron ‘Infinito’ y ‘El extranjero’, de El viaje a ninguna parte ‘Que tengas suertecita’ y ‘El anzuelo’ , de Flamingos ‘El club de los imposibles’, ‘Sí’ (esa estupenda canción que siempre toca en Barcelona como agradecimiento a su compositor: Adrià Puntí), y una enorme versión del ‘Sácame de aquí’ (que fue la que escogió para cerrar la velada)… y así un repaso total de toda su discografía: un par de Las Consecuencias, otro par del Hellville de Luxe, una de Licenciado Cantinas y algunas de este Palosanto, que para eso se presentaba este último disco, destacando entre ellas una impresionante versión de ‘Miento cuando digo que lo siento’ que interrumpió a poco de iniciada (se le olvidó la letra… no pasa ná, Enrique) y reanudó de inicio tras pedir perdón al respetable y compañeros de la banda. ¡Ah! Para la posteridad esa versión ‘lenta’ de ‘Deshacer el mundo’ que fue la única de HDS que nos regaló en esta ocasión, uno de los momentos álgidos de la noche sin duda. La sorpresa vino cuando invitó al amiguete Loquillo para que lo acompañara con ‘Apuesta por el Rock&Roll’, a mí no me gusta demasiado el loco pero hay que reconocerle que inflamó la pista con esa canción que le viene como… flequillo al tupé.
Recordaré siempre este concierto como uno de los mejores que le he visto hasta la fecha (¡bendita improvisación!) y también porque coincidió en espacio-tiempo con el coronamiento del rey felipillo, Bunbury también se acordó al citarlo y provocar el impresionante abucheo del público catalán hacia los rollos de la borbones… y le dedicó una canción: ‘Destrucción masiva’, ¡con dos cojones, maestro!


Esta versión del ‘Despierta’ pertenece al concierto de Ciudad de México (14 de enero de 2014), la de ayer sonó bastante mejor (si alguien la cuelga en el tubo ya la sustituiré) ya sea por las condiciones especiales del escenario o la calidad de sonido, entre otras cosas, pero vale la pena verlo, se trata de dejar constancia de esa puesta en escena que tanto me ha gustado, el OVNI y tal… friki que es uno, que le vamos a hacer.-

2 comentarios:

  1. Creo que lo llaman Envidia, Sr. Krust, el lugar al que me ha llevado, pero le agradezco que me ha haya hecho vivir por un momento el concierto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso nos ocurrió a todos los presentes (un público mestizo y entregado como siempre a la liturgia bunburiana), que fuimos llevados (abducidos) hacia el delirio que supone poder presenciar la genialidad de tan cerquita. Fue un gran concierto, sí.-

      Eliminar