dilluns, 2 d’abril de 2012

Timba

Sheldon Adelson, el magnate que quiere construir una pequeña réplica de Las Vegas en España, detalló el domingo por qué la candidatura catalana topa con dificultades serias, ¿cómo de serias, gilipollas?. Sin mencionar en ningún momento ni a Catalunya ni a su rival, Madrid, Adelson ha dicho que era inconcebible que el proyecto no estuviese formado por edificios altos, de entre 30 y 40 pisos, a imagen de los que flanquean el Strip, la avenida central de Las Vegas. ¿Para que quiere usted edificios tan altos? Piense que si le toca en la planta 40, no va a poder disfrutar del streptease de la titi de turno paseando por la autovía del vicio en Castelldefels.
La Generalitat argumenta que la normativa vigente impide la construcción de edificios altos en las cercanías del aeropuerto de El Prat, donde se ubicarían los doce complejos de ocio, juego, restauración y convenciones. O sea que nos autodescartamos (que vendría a ser pedir cuatro cartas porque tienes “mala mano” de entrada), que no interesan rascacielos ni macdonalds varios, tampoco se quiere montar un concierto con un doble de Elvis tocando con su banda en un campo de alcachofas de El Prat, digamos que no resultaría productivo.
Gran noticia, por una vez, y sin que sirva de precedente, me alegro de que gane el Madrid; aunque sinceramente me sienta muy apenado por los ciudadanos que tengan que soportar este, yo que sé, vamos a llamarlo parque temático del juego, el vicio y la tontería norteamericana. La cuestión es que querían vender una presunta rivalidad entre ambas ciudades para hacerse con el pastel, pastelazo diría yo, en la construcción de este paraíso de la hamburguesa, como Oropesa del Mar: CIU-dad de Vacaciones… venga hombre, no me toques los cojones. Y ahora el PP se frota las manos pensando que ha hecho un negociete que les ayudara a disminuir las listas del paro en la comunidad de Madrid, aunque espero que la peña de allá luche a tope en contra de esa especie de central nuclear que les quieren endosar, por lo de los efectos dañinos para su imagen, y si no tiempo al tiempo…
Pero lo que no se dice en ninguna parte es que han sido los propios vecinos de la comarca del Baix Llobregat (El Prat, Cornellà, Sant Boi, Gavá, Viladecans, Castelldefels, todos los que conforman el Cinturón Rojo de la ciudad de Barcelona…) los que se niegan rotundamente a que monten este tinglado cerca de sus casas (Parque Natural del Delta del Llobregat incluido); o sea que, abreviando que es gerundio, coja usted, Sr. Adelson, sus Eurovegas y métaselas por el culo, los euros en monedas de 2 que son más gordas y asimismo las ve®gas de sus patrocinadores hasta el fondo de su egoísmo material.

* Yo no quiero más cartas, ya estoy servido de felicidad viéndome lejos de su asquerosa presencia. Y no voy de farol. Paso de Las Vegas pero le voy a poner una de Las Grecas.