dimecres, 13 d’abril de 2011

Un crit valent

Llegados a este punto de la temporada futbolera con opciones de conseguir el soñado triplete que coronaría al Barça como el mejor equipo de todos los tiempos, puede que sea el momento de hacer algunas reflexiones sobre este grupo de gente que ha elevado el concepto artístico, dicho sea de un modo estrictamente deportivo, con que normalmente sueñan los aficionados de cualquier club, hasta límites insospechados. Ya no se trata solo de marcar una época, o de cosechar una serie de títulos que engrandecerán el currículum de este extraño club tan maltratado por la historia; sino de conseguir algo realmente irrepetible: pasar a la posteridad, escribir páginas de leyenda en riguroso directo y con tinta blaugrana (nosotros somos contemporáneos de un acontecimiento que no valoraremos en su justa medida hasta pasados muchos años), sino también de la manera en que pueden conseguirlo: haciendo fácil lo difícil, dando espectáculo (joder! A ver si nos enteramos de que este debería ser el espíritu de cualquier deporte de competición profesional, la diferencia es la misma pero siempre es preferible ganar por 5-4 que por 1-0), y todo ello sin renunciar a una serie de valores que representan a la institución y que los jugadores empiezan a mamar desde pequeños en las categorías inferiores del club, vengan de donde vengan todos son de casa, correteando por los aledaños de La Masía y soñando con ese día tan especial para ellos que significa llegar a debutar, y sobretodo mantenerse, en el primer equipo. Una cantera de jóvenes estrellas listas para brillar bajo los focos de cualquier estadio mundial más allá de la fugacidad con que los mercenarios de este juego van pasando por la memoria de los aficionados sin dejar otra huella que alguna tarde de gloria perdida en el olvido…
Caprichos del destino juguetón, el mismo que caracolea con el balón, vamos a tener enfrente al R. Madrid (que aspira exactamente a lo mismo, 3 copas de leyenda y una oportunidad única para marcar la hegemonía universal de este deporte); el máximo rival en la competición doméstica, que lo seguirá siendo partido tras partido, temporada tras temporada; pero no olvidemos que en el caso de la Champions no será más que el penúltimo escollo antes de arribar a puerto final, donde un “indestructible” acorazado inglés (supongo yo, estudiando la otra parte del cuadro) arribará a Wembley luciendo la bandera del Manchester United. Por todo ello, estas cuatro batallas seguidas en veinte días contra el ejército blanco van a conformar una guerra táctica, deportiva, mediática, incluso de justicia poética repartida por el pito arbitral, de consecuencias insospechadas a priori; difícilmente uno de los dos contendientes va a ganar los cuatro asaltos, con lo que sería interesante no fallar en dos de ellos e intentar salir indemne de las posibles derrotas. En este sentido, la final de Copa del Rey del próximo miércoles 20 de abril en Valencia se me antoja decisiva. No hay excusas que valgan, tocados en filas pero ambos llegan con las mejores piezas disponibles, o en todo caso con bajas similares que serán cubiertas por elementos de suplencia, para desplegar en el tablero de césped correspondiente que acogerá estos cuatro partidazos (uno en Valencia, dos en Madrid y el último en Barcelona). Tiempo habrá de desgranar todo lo acontecido, que será mucho: Duelo de entrenadores: Mourinho-Guardiola (este sumamente interesante), duelo de porterazos: Valdés-Casillas, duelo de defensas: dureza desmesurada (Pepe, Sergio Ramos…) ante elegancia constructiva (Piqué, Alves…), duelo en el centro del campo, uff! Esta será buena: Xavi, Iniesta y Sergio Busquets ante Khedira, Ozil, Lass, y X.Alonso, y por supuesto el duelo entre las delanteras, letales ambas dos ante la puerta contraria, personalizado en el enfrentamiento cara a cara entre Messi y Cristiano Ronaldo. Aunque ojo también con Di María, que es el jugador rival que a mí personalmente me infunde más respeto, pero ahí espero que aparezca Villa o Pedrito para igualar la pegada en ataque.
La suerte está echada, no va más. Como siempre digo: que gane el mejor, sobretodo el que lo merezca, porque así ganamos un poco todos. Y por supuesto espero que ese sea mi equipo. Y si perdemos que sea como siempre: con la cabeza bien alta y la conciencia bien tranquila. VISCA EL BARÇA!!!


"Estoy preparado. Cuanta más presión haya, más fuerte soy. En Portugal, se dice que a mas grande el barco, mas fuerte la tormenta. Afortunadamente para mí, siempre he estado en grandes barcos. FC Porto era un barco muy grande en Portugal, el Chelsea fue también un gran barco en Inglaterra y el Inter fue un gran barco en Italia. Ahora estoy en el Real Madrid, que es considerado el buque más grande en el planeta.” – José Mourinho

“Si perdemos, continuaremos siendo el mejor equipo del mundo. Si ganamos, seremos eternos.” - Pep Guardiola