domingo, 31 de octubre de 2010

Trick or treat


La hora para atrás, ganándole 60 minutos a la oscuridad de los días, porque según el pueblo celta (que fueron los inventores de esta historia de Halloween que han patentado los americanos e intentan exportar a medio mundo, como todo lo suyo que no es tan suyo…), esta noche es el Samhain y empieza un Nuevo Año Celta, introduciéndonos en las tinieblas de la temporada otoño invierno, esa misma que a veces se nos hace taaaaan larga. Lencería negra de encaje para vestir a la puta Muerte interna.
El Samhain nos enseña que esta noche la delgada línea que nos separa de la otra dimensión, la de los muertos, se estrecha hasta límites imperceptibles, y podemos saltar de una banda a otra, a través del misterio de vivir y la incertidumbre del morir.
Espíritus buenos y malos la traspasan hasta aquí de un saltito, los que recordamos con cariño y los que seguimos enterrando un poco más profundo en la memoria individual y colectiva salen a darse un garbeo por las calles del planeta, mientras nosotros nos acercamos cada día un poquito más hacia la frontera de lo desconocido, traspasamos la aduana de la incertidumbre y nos damos un garbeo de una noche por el otro barrio.-

“Zombie” – The Cranberries – París 1999

6 comentarios:

  1. Yo es que soy de los que creen que después de esto no hay nada... Cachis!!! no voy a poder volver arrastrado cadenas!!!

    Besos.

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  2. Lo malo es que hay mas zombies entre los vivos que entre los muertos, y puede que cuando estes criando malvas bajo tierra vengan los "vivillos" a hacerte una visita! El sueño eterno no existe!

    Besos.-

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  3. Vivos o muertos, los zombies siempre tuvieron su aquel. No todos, pero alguno hay interesante ;). Saludete

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  4. Hombre Juanlu! Que alegría verte pululando por el reino de los vivos aparecidos! Día guapo de reencuentros hoy, espero que te vaya todo cojonudo...

    *Esa fuerza blaugrana sobrenatural! Vamos a volver a triunfarla por todo la alto, ya verás! ;-)

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  5. Vivimos como funambulistas sobre esa delgada línea,con una ojo puesto en la ineludible caída y el otro en lo que hace mi previsible vecino.
    Ese temazo de los Cranberries con el que usted cierra nos obliga a mirar sólo adelante y, si nos da miedo la muerte que ya va llegando, cuando acabe la canción, o cualquier día, podemos inventarnos un cuento con el que "encantarse uno a sí mismo". El tema seguirá ahí, para los que vengan.

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  6. Gaudí cruzó la delgada línea de raíles incrustada en el asfalto y fue arrollado por aquel tranvía desbocado que circulaba en paralelo por la Gran Vía del método existencial. Indocumentado, desnutrido, vistiendo harapos y consagrado a su obra, los diarios de la época incluyeron un breve recuadro, en una apartada esquina, comunicando la muerte de un indigente. No imaginaban que aquel zombie buscaba la posteridad saltándose las normas de las vías paralelas y establecidas, las que nunca se tocan, para poder sentir al otro lado el roce de la inmortalidad.
    Legiones de zombies reclutados por la (a)moral sectaria de un pontífice iluminado perturbaran el domingo la paz de su descanso. Mientras, las ratas emergerán del subsuelo en busca de unas migajas de tiempo por vivir… Así es el cuento de la vida, Sr. Lobo.

    * Como buenos irlandeses, los Cranberries, sabían de que iba eso del Samhain, una gran canción, si señor.-

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