sábado, 26 de junio de 2010

Baladamental

Sí, ya se que no suelo hablar de pelís que acabo de ver en cine, acaben de estrenar como esta o sigan en cartelera, pero a veces no me puedo resistir, sobretodo si me han calado hondo, o me han sorprendido gratamente, que viene a ser lo mismo…
Sala oscura, cuatro de la tarde, quizás el primer día de tórrido verano por las calles semivacías sobre el puente turbulento de Sant Joan, teñido de rojinegro por estos pagos (mucho dolor entrevías, sí, basta por favor), público variopinto asiste a la proyección: degustadores de rarezas la mayoría, solitarios buscadores de tesoros, parejas de ases enamorados y tríos de farol impostado, bastantes heavies en busca de sus inmortales raíces destapando latas de cerveza en el patio de butacas… y soltando lagrimillas tras el último de los títulos de crédito, como me ha gustado que las repentinas luces os mostraran sin disfraz. Esa dureza de postal, cabrones!
Un documental espléndido basado en hechos reales sobre una mítica banda canadiense, los grandes impulsores de este estilo musical que puede gustar o no, pero que nadie puede negar que se siente como una religión por parte de sus fervorosos seguidores entre los que me incluí en algún momento perdido de mi pasado, de ellos hablan sus admiradores que van desde Lars Ulrich (Metallica) a Lenny (Motörhead), pasando por el mismísimo Slash entre otros… pero sobre todo nos lo cuentan ellos mismos durante esos ajustados 80 minutos de proyección donde ni falta ni sobra nada, una pareja de amigos que se conoce desde los 14 años y que siguen juntos ahora que acaban de pasar el umbral de los 50, “mendigando” un escenario en el que poder tocar y una peña a la que poder deleitar: Steve “Lips” Kudlow (Guitarra y voz) y Robb Reiner (El rey de las baquetas, a la batería) son los fundadores de Anvil; en el escenario son auténticas máquinas de metal, fuera de él solo son dos personas de singularísimo perfil que van a hacer que creas en la AMISTAD de una vez por todas. Hey man! ¿Cuántos jodidos amigos tienes en esta puta vida?. Respóndete… si te atreves.
Conmovedora, ese es el primer adjetivo que me viene a la mente recién disfrutada esta estupenda, y muy divertida, película.-


2 comentarios:

  1. Wow! Realmente conmovedor… pero esto se manifiesta así, desde que vos, Krust querido, nos entregás hasta la descripción de lo que acontece en la sala de cine… es como haber estado allí.

    Está en el film y yo lo llevo incorporado en mi vida como leitmotiv:
    No importa cuánto se complique todo, siempre hay una solución.

    Ese último diálogo entre esos dos grandes amigos, es un broche más que preciado.

    Gracias por compartirlo! :0)

    Petonets!

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  2. Siempre, Nora!
    La historia de amistad entre ellos dos es de las cosas mas auténticas que yo he visto en el cine (y en la vida real) últimamente. Lipps trabaja en una empresa de catering repartiendo cajas de papeo entre la nieve de Toronto y Robb labura dándole al taladro en una obra, el próximo disco se lo pagan ellos con la ayuda de los colegas de toda la vida...

    Te gustará si la ves. Petonets ;-)

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