sábado, 30 de enero de 2010

En mil pedazos de espuma

Ahora que parece ser que ya no está de moda el dogma, esa palabreja tan difícil de describir en su significado real, bueno sería recordar esta película del genial director danés Lars Von Trier, una historia sobre el horror de la soledad a que se ven abocadas personas que se atreven a romper moldes preestablecidos por sociedades conservadoras y adoctrinadas en caducos pensamientos anclados en la memoria universal.
Retales de vida remendados por la mano nerviosa de Lars, que mece la cuna fantasmal de la conciencia humana mostrándonos el ambiente de los años 70 en una remota comunidad, siniestramente religiosa, de las Islas Hébridas (Escocia), trozos flotantes de tierra salvaje y escarpada, erosionada por la caricia de mil lluvias perdidas y el azote del implacable viento redentor, la ira de dios bañada en sus húmedos parajes, secada a la intemperie de la incomprensión.

Bess (inmensa Emily Watson), jovencita pelirroja de ojos de caramelo que hablan sin palabras, infantil hada de sueños mutilados por los designios del destino, inocente criatura celestial abandonada a su suerte por algún dios borracho y apátrida de la mitología celta, carne sonrosada puesta en adobo de la vergüenza ajena, gorrito de lana y manos de porcelana protegidas en las empuñadoras estiradas del jersey dos tallas mayor; Bess-ame mucho y báñate esta noche en los delirios de la carne, como si fuera… la primera vez.
Jan (ajustadísimo Stellan Skarsgard), infortunio perdido en tierra de nadie atado a las necesidades de la vida laboral, tic-tac de relojes de sal balanceados en las furiosas aguas del Mar del Norte, oro negro resbalando por los herrajes de sucias plataformas petrolíferas, musgo azabache que mancha los rubios cabellos de la dorada ilusión ficticia… si quieres llegar a mí tendrás que darte a los demás y después hacérmelo saber, tendrás que aprender a contar cuentos, relatos reales que conquisten mis neuronas.
La particular relación entre estos dos personajes configura un microcosmos único en las ya de por sí complicadas relaciones humanas, el amor extremo llevado a sus últimas consecuencias, a contracorriente y pese a quien pese, lo asombrosamente extraño de la conducta de Bess, tan humana que duele sostenerle la mirada, nos da a entender que nada es imposible cuando se trata de llegar al fondo del pensamiento de la persona a la que amamos, la chica creyente de ideas encorsetadas se transforma en mártir, santificada por la diosa sexualidad reprimida y deprimida de todas aquellas personas que osan cruzarse en su camino de rosas con espinas, la puta del pueblo, el escarnio de los tiempos modernos, el coño mojado en fluidos rosas, pezones que apuntan al delirio universal, rayito de sol que resquebraja nubes despistadas, el viento que nos trae la respuesta, la imaginación que alienta el retorcido subconsciente del postrado Jan, el milagro en ciernes, el deseo de existir.
Esta es una película difícil, una roca de afiladas aristas en la que aún puedes intentar moldear tu propia razón, o despeñarte contra ella desde el abismo de la incomunicación, pero merece la pena ponerse a prueba, atreverse a subir al barco oscuro donde los inquisidores de la moral, capitaneados por la diabólica mente del personaje interpretado por Udo Kier, actor fetiche en las cintas de Von Trier, esperan ávidos unas onzas de carne fresca para poner en funcionamiento la máquina amoral de los valores establecidos por democracias basadas en el poder de los más fuertes, que me temo siguen siendo los hombres, solo los tocados con el "don especial" de la virilidad masculina podrán degustar la barbacoa afeminada... y cansada de postular por la igualdad.
Pienso en una de las inolvidables escenas de esta historia y me pongo a temblar; bajo la incesante lluvia los ancianos del pueblo visitan el cementerio, pisotean las tumbas de las mujeres, escupen y maldicen a todas ellas “por ser la causa de todas las desdichas del hombre en tan remoto paraje…”. Extrañas costumbres, rara especie la nuestra, que no aprende a vivir sin destrozar a los demás, ni siquiera a sobrevivir.-

miércoles, 27 de enero de 2010

Out-Significante


Dice el diccionario de la R.A.E., entre otras cosas, que un duende es un “Espíritu fantástico del que se dice que habita en algunas casas y que travesea, causando en ellas trastorno y estruendo. Aparece con figura de viejo o de niño en las narraciones tradicionales”.

Más allá de la intocable sabiduría de nuestros coetáneos que estudian el origen de las palabras ocupando sillones mullidos, aunque hayan dejado de fumar en pipa, se esconde el verdadero significado de la criatura fantástica.
Travesea me da error en el World, mundo errático, aunque me mole lo que intuyo entre travesuras de viejo y caóticos océanos adolescentes.-

VIDEO: AQUÍ

lunes, 25 de enero de 2010

El diario de Tatiana

* Si te apetece leer esto, recomiendo que vayas abajo y pulses el play para acompañar la lectura, es un video de audio con una de las magnificas composiciones que Howard Shore creó como envoltura para la BSO de esta estupenda película.

Más allá de las mafias italianas o sicilianas que tan bien ha retratado el cine, existen otro tipo de organizaciones criminales que operan al margen de las propias leyes establecidas en todo el mundo, me vienen ahora mismo al pensamiento las chinas o las japonesas, sociedades secretas que se han consolidado a lo largo de la historia hasta nuestros días. Pero poco sabía yo de las rusas, hasta ver esta peli, más allá de que su campo de acción suele ser el “pequeñito” continente europeo y sus grandes capitales de operación, aunque se están extendiendo actualmente a todo el globo desde la desintegración de la antigua URRS, aquí también entenderemos el como y el porqué de sus pequeñas repúblicas por sus constantes alusiones a Ucrania, Chechenia…
Estamos en Londres, la más cosmopolita de las urbes mundiales, oscura y sumamente siniestra, que se esparce a orillas del Támesis bajo una incesante lluvia que intenta limpiarle la cara la mayor parte del año. Condiciones atmosféricas que forman parte de su encanto, en mi opinión, donde se hablan decenas de idiomas diferentes y por lo tanto laten culturas divergentes en sociedades contrapuestas… o no.
La marca permanente de un tatuaje no es una simple moda para los rusos, sino que cada hombre lleva escrita en su piel la historia de su vida, impresionante la explicación del fenómeno que incluye el guionista Steve Knight y filma a la perfección Cronenberg en una de las escenas destacadas de la película, tantas escenas memorables en sus escasos 100 minutos de metraje que casi no cuento nada más, solo decir que esa tan conocida por los cinéfilos que acontece en una sauna es de las tomas más impactantes que yo he tenido ocasión de presenciar en el cine negro. Vaya, que esto es como condensar al padrino de Coppola en un yogurt de vodka, restarle metraje y secuelas (estupendo el punto final); añadirle unas gotas de mala leche sin conservantes y disfrutar de un postre prohibido… para los votantes de los Oscars, que no tuvieron cojones de premiar más allá de su nominación, la impresionante actuación de Viggo Mortensen.

Del reparto tampoco quiero contar mucho más, para quién no la haya visto, solo comentar que el sexteto protagonista borda la trama con aguja de oro e hilo de sangre.
Recomendable 100%, la edición DVD (tomarse su tiempo a la hora de elegir lenguaje y subtítulos, a gusto del personal, en este caso yo escogí la versión castellana ya que contiene muchos diálogos en ruso que se traducen por defecto) es muy completo, ya que contiene dos documentales: “Historias y secretos” y “Marcados de por vida” sumamente interesantes, además de un libreto exclusivo de 32 páginas para futuros adoradores de esta película, que espero no equivocarme, acabará convirtiéndose en una pequeña gran joya de culto del cine negro. Agradecer a quién me la pasó, ya veremos si te la devuelvo, un colega que es como un hermano, ¿o es al revés?, date por aludido si algún día lees esto, cabrón!


Nikolai ------- Viggo Mortensen
Anna ---------- Naomi Watts
Kirill ---------- Vincent Cassel
Semyon ------ Armin Mueller-Stahl
Helen -------- Sinéad Cusack
Stepan ------- Jerzy Skolimowsky


viernes, 22 de enero de 2010

Candilejas

Tengo 65 años. Nací en Santa Mónica (California) y vivo entre Suiza y España y en todas partes. Me enorgullezco de mi padre y soy actriz. Tengo dos hijos, Shane (35) y Oona (23). Soy antipolítica: la política actual saca lo peor de cada uno. Carezco de creencias religiosas.

¿Desde cuándo se sintió hija de Charlot?
De pequeñitos, mi padre nos proyectaba en casa sus películas, así que Charlot fue omnipresente desde que tengo memoria...¿Le gustaban las películas de papá?
Sí. Bueno, eran las únicas que veíamos. Un día mi padre expulsó a mi hermano de la sala porque no se reía con una escena suya.
Vaya con Charlot...Se sintió herido en su orgullo de artista… Era vulnerable en eso, necesitaba refuerzos.¿Alguna otra estampa de su infancia?Vivíamos aún en Santa Mónica cuando un día mi hermano y yo, con 8 añitos, atravesamos la verja de la casa y salimos a la calle canturreando con retintín: "Somos los hijos de Charloooot, somos los hijos de Charloooot"… Y entonces pasó una señora, nos miró malcarada y soltó: "¿Y quién es ese?".Vaya.Aquello fue traumático para mí: me conmocionó. Recuerdo que volví a entrar en casa, trastornada. ¿Y si todo era mentira? ¿Era todo lo de mi padre una fábula, un engaño, ilusión? Por primera vez sentí miedo...¿Sí?Me invadió una inseguridad indescriptible, el mundo se resquebrajaba bajo mis pies...Pero no era mentira...No: mi padre es la persona mundialmente más famosa, en el siglo XX como mínimo.
A la altura de Picasso...A veces los comparaban, sí. Cuando mi padre lo oía no decía nada. Se quedaba un buen rato callado, meditabundo, y luego musitaba: "Picasso... no me gusta mucho".Ja, ja, quería ser único...Y lo era. ¡Era tan célebre y querido que Hitler se dejó un bigotito como el de Charlot para atraer más simpatías de más gente...!Poca gracia le haría luego "El gran dictador"...Mi padre fue muy valiente al hacer esa película en un momento (1940) en que Estados Unidos miraba con simpatía a Hitler...Admira usted a su padre.¡Es mi héroe!
Y tiene que compartirlo con la humanidad. ¿Cómo se lleva eso?Muy bien: me enorgullece ver su imagen, un póster, una imitación... Me gusta ver que sigue vivo. ¡Es mi padre! Y eso sólo lo comparto con siete personas, mis hermanos.
¿Qué legado le dejó su padre?La disciplina. Era victoriano y exigente. Lo era consigo mismo: le recuerdo encerrado en su gabinete, escribiendo sus guiones, que le costaban miles de horas de trabajo. No tenía facilidad, los escribía a base de mucha, mucha disciplina.¿Qué fue lo más duro para usted?Estuve en un internado suizo de monjas... Mi padre no quería que fuese actriz. Él quería que sus ocho hijos fuésemos personas de provecho: abogados, arquitectos, médicos... Y nos exigía sacar buenas notas en el colegio. "¡Vuestra única defensa será vuestra educación!", nos repetía.¿Le propinó su padre alguna bronca importante?¡Estuvo siete años sin hablarme!¿Por qué? ¿Qué le hizo usted?A los 14 años empecé a pintarme los labios y todo eso... "Límpiate la boca", me dijo. "Eres mala influencia para tus hermanos", concluyó. Me echó de casa, aunque yo me inventé que me fui yo... Y se hizo usted actriz.Primero quise ser bailarina: fue doloroso darme cuenta de que no tenía facultades... Y sí, me hice actriz, y vine a España... ¡y aquí me desmelené!
¿En qué sentido?Podía salir y entrar, vivir a mi aire, ir a bailar, ir a fiestas, beber alcohol..., ¡era la libertad! Qué paradoja: siendo la España franquista, para mí era un lugar de libertad. Carlos Saura me iría mostrando luego la lóbrega realidad española...¿Qué pensaba su padre de su trabajo como actriz?Vio que yo me había espabilado sola, ¡y sé que eso él lo valoraba mucho! Al final, mi trabajo le enorgullecía: para él yo era la mejor, sé que me adoraba.¿Le perdonó su padre, pues? Un día estábamos todos sentados a la mesa, yo no estaba comiendo mucho y él dijo: "¿No comes?". ¡Era la primera vez que me hablaba en siete años! Fue oírle decir eso… y rompí a llorar como una magdalena.¿Llora usted a menudo?De un tiempo a esta parte no puedo escuchar música: ¡me hace llorar! Música clásica, rock, pop..., ¡toda la música! La oigo... y lloro, no puedo evitarlo. Así que la evito.¿Con qué llena sus ratos de ocio, pues?
Por miedo a perder mi carrocería, camino y paseo. Por miedo a perder la memoria, memorizo textos. Y devoro libros.
¿Qué anda leyendo?Me ha encantado La lièvre de Patagonie,memorias de Claude Lanzmann, que fue amante de Simone de Beauvoir; Caín,de Saramago, tronchante. Y todo Philip Roth, con esa riquísima trayectoria recorrida literariamente desde su juventud hasta su actual temor a la muerte...Y usted, ¿teme a la muerte?Mucho. Pensar que todo esto se tiene que acabar... ¡me provoca a veces un pánico que me atenaza, me paraliza! Suele sucederme en la cama, antes de dormirme...
¿Y cómo afronta ese miedo?Me encojo como una bola de puerco espín: así repelo a las negras gallinas de la muerte.

Fuente: La Vanguardia

jueves, 21 de enero de 2010

Tim


Timothy Mc.Kenzie supo que algo iba mal cuando su mujer empezó a sacarlo a pasear más lo de lo normal, arrancándole de cuajo su tiempo de ocio casero, lo ataba a las puertas de los supermercados mientras hacía la compra en la que, eso si, nunca faltaban sus latas preferidas de Royal Canin, en sus diez años de matrimonio habían tenido momentos de todo pero en general siempre fueron considerados como una pareja ideal por parte de todos sus conocidos, ya fuesen familiares, amigos u otros especímenes que gravitaban a su alrededor.
Nunca supo decir a ciencia cierta cuando llegó a darse cuenta de la transformación, fue algo progresivo pero acelerado, que tuvo su origen en torno al tercer año de convivencia, cuando Timothy se vio obligado a dejar su empleo en el canódromo municipal al ser mordido en el cuello por un galgo rabioso una madrugada de domingo en que intentaba inyectarle al pobre animal, después de haberlo hecho con relativo éxito con el resto de la jauría, una dosis de tranquilizantes para que no arribara al día siguiente en primera posición a la meta de la fortuna, asuntos turbios de apuestas en las carreras; lo hizo porque Annabelle se lo pidió susurrando aquellas palabras con su carita de ángel:
- Cariño, esta es nuestra oportunidad de conseguir liquidar los préstamos acumulados, darle un empujón a la hipoteca y poder hacer este verano aquel viaje que siempre soñamos a España. ¿Recuerdas Tim, cielo, nuestros sueños por cumplir?
Ella tan recatada y sumisa, retorcida como una serpiente entre las sabanas de su propia cama marital, en brazos de Stuart Sucksby, aquel oscuro caballero que dirigía la empresa y que aquella noche fraguó el plan perfecto que posteriormente les dejó unas ganancias de 250.000 $ apostando, a todo o nada, una elevadísima suma a favor de Rintintín, un chucho escuálido que correría su último galope en pos del conejo blanco de plástico, antes de pasar a la reserva mortuoria de la perrera municipal, un cuarto de millón rebosando la chistera bancaria.
- Este mes necesito que trabajes los sábados por la noche, Timothy, estarás solo en las instalaciones y deberás seguir al pie de la letra las instrucciones que te facilitaré. Recuerda que cuando todo esto haya acabado podrás vivir de rentas el resto de tus días. Piensa en Annabelle, ella confía ciegamente en ti…
Fue un golpe perfecto a las carteras de los incautos solitarios, sedientos de gloria material, que aquel domingo soleado llenaban el recinto, estrujando nerviosos entre los dedos los boletos con la combinación mágica, ganador y colocado, dos perros entre ocho que partían de salida, parecía fácil como todos los juegos de azar… Silver Fight parecía el favorito, podría acompañarle Rochester o incluso Beauty Flower, tenían sus opciones Charming Cross, Bitternutt y Koolly Khun, meros figurantes parecían Lucky Star y Rintintín... Disparo de salida y rocambolesco trueno final de sorpresa en las gradas, papelitos de confeti rotos en mil pedazos para felicitar a la invisible pareja ganadora que ladraba de satisfacción desde su palco privado.
Timothy perdió su apellido en algún lugar de la última década que inauguraba este siglo XXI, ahora se llamaba Tim a secas, y movía el rabo contento cuando sus señores dueños lo sacaban a pasear. Annabelle y Stuart nunca tuvieron descendencia, de hecho tampoco volvieron a revolcarse entre esos mantos de pasión animal que los seres humanos convencionales llamaban sexo; tan solo Tim colmaba sus necesidades afectuosas con aquella extraña manera de hacerse querer, sumisión cuadrúpeda y carantoñas de postal feliz… Por eso nadie logró entender lo que ocurrió aquella noche en casa de los Sucksby tras una fiesta de postín impostada entre los vecinos de la lujosa urbanización donde residían, cuando Tim se abalanzó al cuello de su amo, mordiendo con saña entre alaridos que se apagaban, cuerdas sin recambio, allí donde acaba el vuelo de la oreja y empieza el nudo de la corbata.
Tampoco tuvieron tiempo de analizar lo que ocurrió, el día siguiente les traería nuevas emociones prefabricadas que sentir, asentir ante los designios del destino, a nadie le extrañó que volviera haber una mansión en venta en aquella zona de caudales turbulentos.
Annabelle voló hasta España como siempre soñó, con billete de ida y de vuelta de todo, dicen que se compró una pequeña casa con su calita privada en un lugar indeterminado a orillas del Mediterráneo, donde cada mañana antes de salir el sol se dejaba abrazar por sus aguas calmadas nadando durante media hora, mientras sus dos fieles perros le guardaban la ropa.-

domingo, 17 de enero de 2010

Haití


Qué difícil es sentarse a escribir de algo cuando suceden catástrofes como las de Haití. Qué ridículas todas las querellas, cuando la naturaleza golpea con tal fuerza y nos recuerda lo poco que somos. Y sin embargo, el periódico sale y cada uno cumple con su minúscula labor, ésa es nuestra defensa contra el horror. Desde que llegaron las primeras noticias del terremoto, las agencias de prensa y los medios de comunicación han tratado de representar la desgracia humana, han peleado por acercarla, por hacerla nuestra. Así, la lejanía del lugar, la pobreza de las víctimas, toda esa distancia emocional puede ser pulverizada por la información. Los noticiarios de ayer y de hoy traen un reguero de imágenes asombrosas que convierten la tragedia, por qué no decirlo, en un fenómeno doloroso pero fotogénico.
A menudo, la gente se pregunta cómo un fotógrafo o un reportero pueden abstraerse de lo que retratan y salir indemnes de aquello que captan con su cámara. Se parecen a esos cirujanos que operan un corazón abierto tratando de esmerarse en la técnica, sin dejar que los sentimientos infecten su profesionalidad. Para muchos es cruel, pero es sencillamente el oficio de acercar a los que están más lejos la realidad cotidiana del desastre. Son imprescindibles.
El peligro que corremos tras la torrentera de imágenes es el de la banalización, el efectismo sin sustancia, el abuso de la emoción, hasta degenerar en la indiferencia. Hay demasiadas pantallas, demasiadas ventanas, para que cualquier suceso no pase a ser carnaza, alimento del morbo y finalmente una vulgaridad. La repetición, la carencia de contexto, pueden pervertir una imagen hasta su vaciado. Ayer se emitían, en bucles sin fin, imágenes demoledoras a espaldas del locutor o la presentadora, como un forillo, un relleno, convirtiendo el horror en un mero elemento decorativo. Esas imágenes, algunas espectaculares, deben tratarse con mimo y cuando no cumplen la función básica para la que fueron tomadas preservarse como un tesoro. Es un oficio complejo el de informar, cuya virtud reside en la medida exacta. No se trata de ordeñar la vaca del dolor ajeno provocando un chaparrón emotivo, sino de excitar aquella neurona que nos hace más conscientes del lugar que el ser humano ocupa en el universo. Nos deja más tristes, pero mejor informados.


Texto: David Trueba
Fuente: El País

miércoles, 13 de enero de 2010

Por si no lo sabías


Que me encantan los cantautores es un secreto que me alegra vocear. También estudiar esas preciosas letras que compone esta gente, pensando solo un momentito íntimo en el lucimiento propio y regalando momentazos de feeling musical a la banda que les acompaña. Quizás porque saben lo que es empezar su función de artista en un tugurio noctámbulo con la guitarra a pelo, y después ir creciendo… compartiendo acordes.
Quique González, es madrileño, tiene 36 años, y empezó haciendo de telonero de Los Secretos siendo un pipiolo, ha llovido mucho desde entonces y aún continua chispeando magia, también espero que siga haciéndolo. Un tipo que me cae cojonudo y al que espero disfrutar algún día de cerca. Mundos por descubrir.-


lunes, 11 de enero de 2010

Pinceladas en la pantalla

El próximo 14 de febrero, una fecha muy adecuada para los enamorados del 7º arte, se celebrará la XXIV edición de los premios Goya del cine español. A mí podéis llamarme lo que queráis pero me requetechifla esta historieta, tanto como aborrezco los Oscars y sucedáneos, además tengo que reconocer que me lo paso pipa viendo estas galas año tras año en la caja tonta, entre otras cosas, ingenuo de mí, porque confío en el buen criterio de los miembros de la academia a la hora de votar las mejores creaciones, en su sobrecito cerrado, y premiar así el trabajo de sus colegas de profesión haciendo entre todos, y cada día un poco más, una labor de difusión importantísima en el mundo del cine nacional, que es el más cercano y el que todos producimos un poquito...
Para empezar, la elección por parte de Alex de la Iglesia, como presidente de la institución, del presentador de la función me parece acertadísima este año, y es que será el gran Andreu Buenafuente quién en riguroso directo aportará la dosis necesaria de humor inteligente, no exento de malísima baba en un año terrorífico en este país, para conducir esa ceremonia donde siempre pasan cosas interesantísimas, y que espero retransmita con acierto TV1 (la de todos nuestros impuestos), ahora que han apostado por la televisión sin publicidad de una puta vez, aunque me temo que posiblemente pierdan la exclusiva a manos de alguna que otra cadena pudiente… Ja vorem.
No he visto todo lo que participa, pero si la mayoría de las nominadas, por lo que me va a salir de los cojones hacer una quiniela de las principales categorías (si me toca estáis invitados a una sesión de cine sin palomitas), en este duelo de salida entre “Agora” y “Celda 211” que va a ser muy emocionante, solo decir que barrunto que Amenábar se va a llegar muchos de los premios técnicos y Monzón va a dar la sorpresa con muchos de los premios gordos. Ahí va…

MEJOR PELICULA: “Celda 211” – Daniel Monzón
MEJOR DIRECCIÓN: Fernando Trueba por “El baile de la victoria”
MEJOR DIRECCIÓN NOVEL: Mar Coll por “Tres días con la familia”
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: Mateo Gil / Alejandro Amenábar por “Agora”
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Joaquín Górriz, Miguel Dalmau, Sigfrid Monleón, Miguel Ángel Fernández por “El cónsul de Sodoma” (Esta no la he visto, aunque pienso hacerlo pronto, pero es una intuición que tengo…)
MEJOR MÚSICA ORIGINAL: Alberto Iglesias por “Los abrazos rotos” (La otra de las favoritas que no he visto, pero como me encanta este compositor apuesto por él ya que el resto de nominados no me acabó de llegar…)
MEJOR ACTOR PRINCIPAL: Luis Tosar por “Celda 211”
MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL: Rachel Weisz por “Agora”
MEJOR ACTOR SECUNDARIO: Carlos Bardem por “Celda 211”
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA: Marta Etura por “Celda 211”
MEJOR ACTOR REVELACIÓN: Gorka Otxoa por “Pagafantas” (Y lo siento por Alberto Ammann pero creo que es lo único que le impide a la celda 211 ser una obra maestra con todas las de la ley…)
MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN: Nausicaa Bonnin por “Tres días con la familia” (Este premio me tendrá en vilo, impresionante interpretación que espero obtenga su justa recompensa).

Hay muchos más premios “menores” que dejo a los entendidos, nunca están todos los que son como en cualquier lista de favoritos (echo de menos alguna nominación más para “Mapa de los sonidos de Tokio” de la Coixet, por ejemplo), pero en general me parece una competición interesante la de este año, que sin duda y como siempre volverá a avivar las ascuas recaudatorias en taquilla de las pelis ganadoras una vez concedidos los galardones, la moda de estar a la última moda y ver lo que nos dicen los "entendidos" que no hay que perderse... Espero que ganen los que lo merecen. Dew.-


"La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos" - Francisco de Goya

jueves, 7 de enero de 2010

Viento del pueblo - 100 Km/h

Este año en que se conmemora el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández, y que todos oiremos hablar mucho de ello espero, no se me ocurre mejor idea que desde la modestia de este post nº 100, cederle el espacio a uno de sus maravillosos poemas y aportar un pequeño granito de arena en la playa de su recuerdo.
Para el gran poeta, alicantino universal, que escribía desde el rayo que no cesa de la humildad y a su vez desde el inconformismo del que creía en la profunda belleza de las pequeñas cosas. El pastor de cabras republicano que murió con 31 años pudriéndose en la cárcel de la intransigencia franquista. Nunca pudieron cerrarle esos ojos que siempre miraban de frente… tampoco se apagó nunca, y del todo, la voz de la libertad.-


"Me sobra el corazón"

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.
Y busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.

Si no fuera ¿por qué?... no sé por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo allí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.

Hoy, descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.


martes, 5 de enero de 2010

...Y Wendy creció

No pienso criticar el pan de payés con el que esta señora de las letras creció bajo el brazo tostado de sol mediterráneo. Sus señores padres tuvieron dos hijos y un bollo o chollo para cada uno, dos editoriales: Tusquets y Lumen, que han hecho mucho, pienso, por el mundo de la literatura en este país...
Me ceñiré a esta novela, deslumbrante debut según muchos críticos además de traducida a varios idiomas, con excelentes comentarios favorables en todos y cada uno de los países en que se ha publicado. ¿Conexión editorial globalizada?, la pela es la pela dice el típico tópico catalán...
Escrita con una riqueza de matices fuera de toda duda, creciste entre libros Esther, y eso se nota, su historia transmite una sutilidad francamente fascinante en algunos de sus pasajes, turbadora en ocasiones...

¿Qué es la felicidad?, parece proponernos la autora desde el punto de vista de unos personajes encantadoramente complejos, autodestructivos y utópicos a la vez, cuasi que no pluscuam perfectos, imposibles, inestables, humanos. La búsqueda del tan cacareado “amor de verdad”, nos lleva a escenarios tejidos por hilos de finísima ironía competitiva: la traición está a la vuelta de la esquina, tu ser amado se convierte en tu enemigo, apuñalas y abrazas, eres torpe, eres cariños@, eres fals@...
Imposible no hay nada Esther, se trata de apostar por el diálogo en la pareja como fuente de riqueza impagable, un trago de crecimiento mútuo exento de cloro y de sal en las heridas de tu mar propio e ideal, que ya no es el mismo... Y tu escrito carece del más mínimo diálogo entre los protagonistas, y conste que no discuto tu voz en off que nos pasea por la orilla de la duda con una brillante exquisitez; prometo bañarme otra vez en tu novela, ya hace tiempo que la leí y mis recuerdos son confusos, como la neblina que baña el amanecer junto a la costa del olvido...

En algún sitio leí que vives en Cadaqués, ese mar que nunca es el mismo de todos los veranos, que siempre es más hermoso todos los inviernos, paseando a tus perros por la playa, sin duda has escogido un mar salvaje y bravo, como las insondables penumbras de Clara, tu protagonista. Nítida y oscura = contradictoria.-

sábado, 2 de enero de 2010

Spanish Underground

Iván Zulueta (29-Septiembre-1943 / 30-Diciembre-2009) se nos fue al otro barrio con los últimos estertores del año de las sombras, treinta años antes, curiosamente en otro periodo de crisis en este país (1979); filmó uno de los gozos de culto del cine español más recordados entre las ratas de filmoteca, “Arrebato”, que siempre será el Crazy Diamond que más brillará en nuestra memoria cuando le recordemos...
Las pocas veces que he hablado sobre esta película con gente, que mayoritariamente no la ha visto pero la conoce, siempre he defendido que más allá de los múltiples guiños autobiográficos, que los tiene y muchos, siempre he creído que en mi opinión es una peli sobre el cine dentro del cine - como droga dura en particular-; todas las sensaciones que puede provocar este arte en cualquier persona que se enganche a el, de una manera incontrolada se entiende, y como te absorbe la voluntad cuando te dejas atrapar.
Justo, una metáfora sobre las drogas en general, tan exquisitamente representada en la maravillosa escena del reencuentro de José y Ana (Eusebio Poncela – Cecilia Roth), donde una simple ojeada nos permite constatar que tras esa noche de desfase hay mucho más de lo que la heroína hizo por separarlos (veneno marcado en la existencia del propio Iván durante toda su vida y que nunca logró borrar de su vena creativa), que del sexo que los unió, a pesar de todos los esfuerzos de alianza convergente entre almas gemelas... a la deriva.
Este rarísimo experimento, concebido como un corto y extendido hasta su puesta de largo en metraje, parte de un flashback inicial que contiene en sus entrañas otra sucesión de minuciosos flashbacks internos, dando lugar a la gestación de la criatura, representada en una simple cinta de casette, obra de Pedro (Will More) tercer personaje en discordia y motor de acción del exorcismo tras la cámara redentora; pocos vampiros en la historia del cine te harán creer en el poder de la sangre, metamorfoseando el rojo en blanquinegro, como este fascinante y extraño personaje. Morir a manos del cine.

La poderosa imaginación de Zulueta fabrica un trío balsámico fruto de los delirios de tres “minúsculas” personas y tres grandes monstruos por exorcizar: la droga, el cine, y el vampirismo, además de hacer una terrible apología a favor del suicidio, por supuesto almas inestables abstenerse de ver esta cinta.
Con la genialidad mutilada por las fuerzas opresoras de la policía censurofranquista, que retiró de circulación todos sus cortos rodados en super 8 (que no solo escribió, produjo y dirigió, sino que también fotografó y montó), tuvo que ganarse las habichuelas como dibujante con sus fascinantes e inigualables carteles de cine, además de otras historietas contraculturales. Dicen que ahora se va a estrenar una retrospectiva permanente de toda su carrera en todas y cada una de las salas del Infierno. Algún día espero recuperar esas pequeñas joyas. Hasta lueguito, amigo.-