dimecres, 17 de juny de 2009

Bienvenidos a un mundo mágico-trágico

En algún sitio leí que Murakami es hijo de un sacerdote budista y una maestra de literatura japonesa, además de haber trabajado en una discográfica y regentar un club de jazz, antes de dedicarse a la escritura , con estos mimbres no es de extrañar que consiga recrear ese universo místico mezclado de modernismo que impregna esta obra, donde vuelve a jugar un papel fundamental la casualidad como concepto de destino del ser humano, realmente subyugante la propuesta de arranque, es de aquellos libros que te atrapan desde la primera página, solo hay que dejarse llevar a través de sus multiples veredas, y por supuesto entrar en el "juego" y dejar volar la imaginación... En esto me recuerda bastante a Paul Auster, es una opinión personal, claro que desde una perspectiva oriental, esa riquísima cultura todavía desconocida por mí y que me resulta fascinante...
Las historias de los dos protagonistas principales me parecen realmente interesantes, tanto el adolescente más fuerte del mundo, ese Kafka Tamura extremadamente rico en matices y tan lleno de inquietudes, como el sexagenario Satoru Nakata y su delirante mundo interior, la convergencia de todos los temas que trata el libro, ese encuentro en Takamatsu entre estas dos almas consiguió provocar en mi exigente cerebelo una explosión de sensaciones dificilmente conseguida por otros autores.... Francamente recomendable el gozo que nos proporciona la riqueza de los personajes secundarios: La señora Saeki, Oshima, Sakura, Hoshino...un pelín desconcertante la utilización de iconos populares: Coronel Sanders, Johnie Walker, que a mi entender restan fuerza al universo onírico del autor.
Me encantó esta frase:"Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos."